Piden “desengavetar” reforma de la Ley contra la Corrupción

Diputados de la MUD instaron al presidente de la comisión de la Contraloría, Pedro Carreño, a retomar la norma para incluirla en el orden del día de la plenaria

Los diputados de la oposición ratificaron que no votarán a favor de una Ley Habilitante
Los diputados de la oposición ratificaron que no votarán a favor de una Ley Habilitante

Diputados de la bancada de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) que integran la comisión de Contraloría insistieron en la necesidad de que sea aprobada la reforma de la Ley contra la Corrupción.

Los parlamentarios Rodolfo Rodríguez, Carlos Ramos, Richard Arteaga,  Deyalitza Aray y Andrés Velásquez instaron al presidente, Pedro Carreño, de la instancia retomar la norma para incluirla en el orden del día de la plenaria.

Cabe recordar que el proyecto de reforma fue aprobado, en Contraloría, por unanimidad en 2011, y tras ser remitido a la Procuraduría General de la República para su revisión no ha vuelto a ser incluido en la agenda de la plenaria para su discusión.

Además, el diputado Carlos Ramos propuso que se active el mecanismo para la designación del nuevo Contralor General de la República.

Los diputados de la oposición ratificaron que no votarán a favor de una Ley Habilitante. (Fuente: Cecilia Caione – Últimas Noticias)

5 claves para frenar la corrupción en Venezuela

Ultimas Noticias

 

A propósito del llamado que hizo el presidente Nicolás Maduro de luchar contra la corrupciónÚltimas Noticias decidió profundizar en el tema y contribuir a la búsqueda de soluciones, para ello consultó a expertos en la materia con el fin de conocer sus propuestas para combatirla.

Por ello, en los últimos 15 días, se entrevistó a la fiscal general Luisa Ortega Díaz; el exconstituyente Carlos Tablante; los diputados Andrés Eloy Méndez, Carlos Ramos y Nancy Ascencio; la contralora (e) Adelina González; la directora de Transparencia Internacional Mercedes de Freitas; la socióloga Maryclen Stelling; el exdirector del Saime Dante Rivas, y el presidente del partido Copei, Roberto Enríquez.

A continuación presentamos las claves que ofrecieron los entrevistados para frenar la corrupción:

 

Combatir la burocracia

 

El exdirector del Saime, Dante Rivas, manifestó que la clave para combatir la corrupción está en atacar la burocracia, pues esta va de la mano con el flagelo. Rivas también apostó por fortalecer el talento humano de las instituciones, alegando que con ayuda de los ciudadanos se pueden atrapar a los corruptos, aseveró.

Por su parte, el exmagistrado Beltrán Haddad expresó que la estructura del Estado debe ser reformada, porque la verticalidad del Gobierno impide hacer contraloría social. “Ahorita es difícil. Se debe tener una estructura horizontal, arborizada”, dijo.

 

Tribunales especiales

 

Carlos Tablante considera que se debe reestructurar el Poder Judicial como ente principal de justicia pues, a su juicio, el TSJ y los tribunales están inmersos en corruptelas diarias, evidenciadas en los retrasos del organismo.

Por su parte, la fiscal general de la República, Luisa Ortega Díaz, argumentó que “si la criminalidad se ha especializado, es necesario que los garantes de la justicia también lo hagan”.

 

Fortalecer las instituciones

 

La separación de los poderes públicos, fue uno de los aspectos más destacados entre los entrevistados, quienes dijeron que es vital tener instituciones independientes para luchar contra la corrupción. Mercedes de Freitas explicó que “nadie quiere luchar contra un árbitro vendido”, al referirse a fiscales o magistrados del TSJ.

Según el diputado Andrés Eloy Méndez la Ley Habilitante permitiría fortalecer la lucha contra quienes quieren “institucionalizar el blanqueo de capitales”. También agregó que con la Inspectoría para la Eficiencia, también se resguarda la institucionalidad estatal.

Carlos Ramos y Roberto Enríquez coinciden en que el nombramiento de un contralor titular “con autonomía” es un asunto indispensable en el combate anticorrupción. Por su parte, Carlos Tablante enfatizó la necesidad de fortalecer el Poder Judicial.

 

Aumentar penas y sanciones

 

La fiscal general Luisa Ortega Díaz reconoce que el instrumento hay que adecuarlo para incluir algunas materias en las cuales “la criminalidad se ha especializado”; incorporar a los particulares como posible responsables de hechos punibles y aumentar las penas, porque “hay delitos cuyas penas son de tres meses a un año. Son muy bajas”.

El exjuez y profesor universitario, Ángel Zerpa, comparte la idea de que una posible reforma a la legislación “tendría que ser únicamente para aumentar las sanciones”.

La socióloga Maryclen Stelling indicó que, además de las penas de cárcel, deberían existir condenas morales para que “la ciudadanía deje de ver al corrupto como ‘un vivo’ y lo reconozca como lo que es: un delincuente”.

 

Formar en ética y valores

 

La diputada Nancy Ascencio considera que es indispensable la formación de “un hombre nuevo”. Los funcionarios deben recibir formación en el manejo de fondos públicos, como una forma arraigar la ética del servidor público.

Por su parte, la socióloga Maryclen Stelling indicó que la corrupción está relacionada con la cultura del lucro, el consumismo y el dinero fácil. “Hay que hacer la refundación de la ética del país”, dijo.

Roberto Enríquez, presidente de Copei, apuesta por mejorar el sistema educativo y transformarlo en un método para la promoción de valores y el servicio público, alejado de la ambición monetaria.

La directora de Transparencia Venezuela, Mercedes de Freitas, sostiene que el ciudadano debe abandonar las prácticas ilícitas de cualquier tipo, además de denunciar a quienes consideran sospechoso de corrupción.

Pensar en Venezuela

Pompeyo Márquez

 

La cadena nacional mediante la cual Maduro informa sobre las complicaciones en la salud de Chávez, comienza a aclarar el panorama: los que gobiernan tendrán que admitir  la posibilidad que la gravedad presidencial conduzca a declarar la ausencia temporal y proceder de acuerdo a la Constitución que es explícita en situaciones como las que se viven.

Al lado de la comicidad que produce esa carrera de “adoración perpetua” entre Maduro y Diosdado se aprecia que estos personajes no saben lo que tienen entre manos y en lugar de proceder con racionalidad y llamar a un diálogo nacional se le “van los tapones” para decirlo popularmente.

Hay una mitad del país que ha sido respetuosa con el presidente y su gravedad. Pero no se puede decir lo mismo del oficialismo con respecto a ella. La toma de posesión de los gobernadores impuestos por el dedo todopoderoso ha servido de escenario para repetir agresiones, descalificaciones, burla a los presos políticos y exilados y ocultamiento, como lo demostró Marino González, de la situación social y económica del país. Insisten en la agresividad y en querer imponer un “plan socialista” contrario  a todo cuanto se hace en el resto del mundo que ha dado por terminada la polarización “socialismo”-“capitalismo” para buscar el perfeccionamiento de la democracia, mayor participación social, crecimiento económico con equidad, empleo y vivienda dignos, elecciones libres, entre otras grandes metas vinculadas a la democracia, a la libertad y a la justicia social.

En Venezuela están enfrentados el proyecto de país autocrático militarista y el democrático progresista. Exponer el país qué queremos, recobrar la libertad de acción de la mayoría de los venezolanos (incluimos a la mitad del país representado por la MUD y una franja del chavismo). Termina un ciclo y comienza otro. Debe concluir la acción de un Estado convertido en partido, es decir un gobierno convertido en partido sobre todo en las épocas electorales. ¡Qué sería del partido oficial sin los inmensos recursos del Estado puestos a su entera disposición!

Desarrollar un amplio movimiento de unidad alternativo frente a este despelote en que han convertido el país es la tarea más urgente para quienes pensamos en una Venezuela democrática con equidad y con la reconciliación de todos sus hijos. Esta es una afirmación definitoria de lo que queremos en esta hora.

Los responsables

Pompeyo Márquez

La vida (…) es más ancha que la Historia”

Gregorio Marañón

(Epígrafe de “El Hombre que amaba los Perros”. Novela del cubano  Leonardo PADURA)

El país debe conocer a los responsables de esta crisis política, económica y social que estamos viviendo. Hoy se percibe que debe haber unos responsables de haber lanzado a Chávez a una candidatura que exigía un esfuerzo que su salud no podía cumplir. El diseño original fue esencialmente mediático mediante las abusivas cadenas contempladas por las damas del  CNE.

Pero fue tan arrolladora la campaña realizada por Capriles, cuyo mensaje llegaba a los más apartados rincones del país, que obligaron a Chávez a salir de Miraflores y tener que participar en jornadas en algunas de las cuales corrieron rumores de que le habían surgido malestares. Aunque montado en una carroza y aún así fue sometido a un esfuerzo físico que hizo crisis el 8 de diciembre en plena campaña para la elección de gobernadores.

Aprovecharon el incidente para presentar la escogencia de los mandatarios regionales como”un regalo al enfermo” y la creación de un clima sentimental en amplias franjas del país que les diò resultados con el empleo, fundamentalmente, de la maquinaria estatal puestos todos los recursos  al servicio, primero de la candidatura presidencial y segundo de los gobernadores entre los cuales figuran once militares.

Consumados estos hechos nos encontramos ante una camarilla militar- civil que trata de perpetuarse en el poder a como dé lugar. Que desprecia a la opinión pública. Que no sabe que el oficio más difícil es el de gobernar,. Que siguen irrespetando a la mitad del país disidente, que han convertido a la Asamblea Nacional en un centro de fanatismo y de odios que aplasta toda posibilidad de debate y de investigación. Que mandan al cesto de la basura a la Constitución y tuercen sus interpretaciones de acuerdo a sus caprichos e intereses.

Vivimos en la práctica un estado de facto. No hay justicia, no hay a quien acudir  frente a las tropelías que cometen los gobernantes. Es aberrante la subordinación del poder judicial que debería ser la base de la legalidad. No hay Estado de Derecho. Y para colmo de los colmos utilizan el secretismo sobre la enfermedad del presidente que luce como secuestrado e n La Habana y en manos de los Castro, cuya injerencia en los asuntos venezolanos constituye una verdadera humillación para nuestra soberanía.

Venzuela está llena de rumores e incertidumbres ante la falta de información veraz sobre la salud de Chávez. Reclama saber qué va a pasar con su mandato y cómo se va a aplicar lo que establece la Cosntitución para estos casos de ausencia temporal o absoluta.

Rigoberto Lanz escribió en El Nacional (6/1/13) sobre las causas que provocan este estado de cosas y dice:

“”  Reitero la postura que  mucha gente honesta ha estado sosteniendo en el campo revolucionario aunque se ha perdido mucho tiempo  tal , vez no sea tare…” (para dar información veraz) Son tres situaciones unidas entre sí: información creible,  respeto a la Constitución  y señalamiento de los responsables de haber precipitado la gravedad presidencial.

Un frente nacional

Pompeyo Márquez

 

Este 23 de enero estamos convocados para manifestar nuestra firme decisión de hacer respetar la Constitución y conquistar la democracia, defender la soberanía, la pluralidad y comprometernos a la lucha contra la pobreza como manda hoy Naciones Unidas.

Este es un día importante en la historia contemporánea: se puso fin a una dictadura militar que se inició con el derrocamiento de Gallegos, elegido por vez primera en el siglo XX por  sufragio directo, universal y secreto. Fue un hermoso movimiento de unidad nacional que se formó aprendiendo de los fracasos a lo largo de diez años de resistencia clandestina. Fue cívico-militar.

El 23 de enero del 98 retumbó en todo el país el análisis premonitorio que presentó el historiador Castro Leiva en su discurso en el Congreso Nacional con motivo del 40 aniversario del rescate de la República Civil en 1958. Fue un canto a la democracia, a la unidad, a la defensa de los partidos a los que les pidió reformarse; contra el militarismo. Fue un grito para que la sociedad venezolana viera el peligro del caudillismo, del “gendarme necesario” y agregamos del culto a la personalidad. Vamos a citarlo in extenso:

“…aquí, sí, aquí, en esta tierra digo, para defendernos de nosotros mismos, aquí digo que es preciso defender el logro más importante de nuestra sociedad en ciento ochenta y ocho años de historia republicana: la idea y la práctica de «vivir en común», en paz, intentando hacer en una república una democracia. Aprendiendo a vivir mejor en un sistema político de partidos —sistema que está por redefinirse en sus bases, ideas y prácticas— en una democracia representativa, popular, como la que tenemos y que hasta ahora hemos preservado tan bien o mal como hemos podido.”

Hoy es imprescindible ampliar a la Mesa de la Unidad. La sociedad venezolana debe reaccionar, no sólo los partidos. Y así está sucediendo: la iglesia, los empresarios, estudiantes, sindicalistas, universidades, academias, gremios profesionales, alzan su voz exigiendo el respeto a la Constitución y a la soberanía nacional, hoy humillada por nuestra dependencia hacia el régimen cubano, la injerencia de otros países. Hay que reunir todas esas voces en un solo haz y darle la direccionalidad correspondiente: Estado de Derecho, Constitución,  libertad de expresión, excarcelación de los presos políticos y regreso de los exilados, soberanía nacional.

¡A la marcha del 23 de enero!

Una campaña victoriosa

Pompeyo Márquez

 

A pocos días del 7 de octubre la campaña electoral de Henrique Capriles luce victoriosa. Ha tenido originalidad, frescura, le habla a los ciudadanos de sus problemas en cada localidad en cada región del país. Es un intérprete de los sentimientos de cambio. No es una casualidad los recibimientos de que es objeto. No da bandazos como el otro candidato que actúa para eliminar al capitalismo de raíz y declarar que ser rico es malo, para luego llamar a los ricachones a votar por él… Ese otro candidato no sabe qué hacer, Capriles lo desestabilizó, ciertamente, pero políticamente porque esgrime una política acertada.

El centro de esa política es la reconciliación de los venezolanos, la paz, la derrota de la violencia, de la inseguridad personal, el empleo, la vivienda, la salud, la infraestructura nacional y local; ocuparse de la gente, de los pobres, “el hambre cero”. Para todos los venezolanos sin  excepción. Reconocimiento pleno al pluralismo… Mientras tanto el otro candidato no habla sino de pulverizar, destruir, de guerra civil, pero sirve de “acompañante” de un  proceso de paz en Colombia. ¡Vaya contradicción!!

Chávez no se contenta con haber dividido a la sociedad venezolana sino que aspira a la utilización de las armas, cuando en el mundo civilizado las crisis se resuelven mediante el voto, y no en las condiciones de ventajismo grosero como el que adelanta él, sino en términos de igualdad.

Nos gustaría ver a un Chávez compitiendo en otro terreno y no utilizando todos los recursos del Estado a su favor, el miedo, la intimidación, la coacción. Es en estas condiciones como se libra una lucha que luce victoriosa a través de la unidad democrática, de una política de reconciliación. En estos momentos quienes tienen grupos violentos son los chavistas. Eso lo saben las Fuerzas Armadas que tienen en sus manos la paz de la República y hacer respetar la Constitución.

Esto debe quedar suficientemente claro para los hombres de uniforme. La paz está en manos de las Fuerzas Armadas respaldadas por un movimiento de unidad nacional que quiere el progreso del país, el cese de la violencia, la reconciliación.

Esta política es lo que desespera al autócrata comandante-presidente. No encuentra  qué hacer, cuando lo deseable es que todo se desenvuelva en paz, que reconozca la victoria, que entregue el poder a nuevas manos. A Chávez se le agotó su tiempo, y sería triste que en pleno siglo XXI volvamos a tener, como en el siglo XIX, un caudillo que se perpetúe en el poder. (Fuente: Diario Últimas Noticias)

TI: Venezuela está entre las 10 naciones más corruptas del mundo

Un informe anual realizado por la ONG,Transparencia Internacional, sostiene que Venezuela, Haití, Irak, Sudán y Myanmar están en orden descendente entre las 10 naciones más corruptas del mundo

Una corrupción ampliamente generalizada detonó las protestas de este año en el Medio Oriente y en aquellas naciones fuertemente sacudidas por la crisis de deuda de Europa, donde los ciudadanos exigen a sus gobiernos rendición de cuentas, dijo el jueves una organización fiscalizadora.

Un movimiento por una mayor transparencia tomó más ímpetu en el 2011, obligando a líderes y a la burocracia a “atender las exigencias de un mejor gobierno”, dijo Transparencia Internacional en su índice anual de percepción de corrupción que califica a 183 naciones con base en los niveles percibidos de corrupción en el sector público.

Nueva Zelanda ocupa el primer lugar, como la nación menos corrupta, seguida de los países escandinavos Dinamarca, Finlandia, Suecia y Noruega. Estados Unidos se ubica en el lugar 24, dos sitios abajo con respecto al año pasado.

Afganistán aun 10 años después de que la comunidad internacional derrocó al Talibán y estableció una presencia civil y militar masiva ahí ocupa el lugar 180 de los 183. Sólo Corea del Norte y Somalia son considerados más corruptos.

Venezuela, Haití, Irak, Sudán y Myanmar están en orden descendente _entre las 10 naciones más corruptas del mundo.

Pero fue en los acontecimientos de la revolución árabe y, en menos medida, de la crisis de deuda de Europa que la falta de transparencia y rendición de cuentas de las instituciones públicas se toparon con una respuesta severa, señaló la organización con sede en Berlín.

“Este año hemos visto el tema de la corrupción en los estandartes de los manifestantes, sean ricos o pobres. Ya sea en una Europa golpeada por la crisis de deuda o en un mundo árabe que inicia una nueva era política, los líderes deben atender las exigencias de un mejor gobierno”, dijo Huguette Labelle, directora de Transparencia Internacional.

El índice utiliza datos de 17 fuentes que analizan factores como aplicación de leyes anticorrupción, acceso a información y conflictos de interés. (Fuente: http://www.ultimasnoticias.com.ve)