Carlos Ramos dice que primarias y tarjeta única deben prevalecer en la MUD

El diputado a la Asamblea Nacional (AN), Carlos Ramos, saludó la decisión de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) de seleccionar los candidatos de la oposición para la AN a través de elecciones primarias.

Dijo que es un promotor de este mecanismo para elegir a todos los representantes de la alternativa democrática, tanto para quienes serán electos por circuitos como por la lista.

A su juicio, las primarias fortalecerán la oposición, al igual que una tarjeta única, por lo que le parece correcto que para las elecciones parlamentarias, la unidad tenga una tarjeta única, “por cuanto los intereses de la República y la patria, son los que deben prevalecer”.

Cuanto antes se realicen las primarias será mucho mejor para la oposición, a fin de que se pueda estructurar una unidad perfecta, acotó el diputado Carlos Ramos

Siguen obras inconclusas

En su gira por el municipio Alberto Adriani, el diputado a la AN, Carlos Ramos, reiteró que siguen obras inconclusas como los dos hospitales tipo VI que se comenzaron a ejecutar y los cuales no están en servicio.

Asimismo, recordó que de la vía alterna no se tiene contrato ni se conoce el proyecto y que en el lugar de la obra existe una maquinaria que se ha encargado de hacer únicamente un terraplén. (Prensa Carlos Ramos)

La primavera venezolana

Mario Vargas Llosa

 

Durante algún tiempo se dijo -dijimos muchos- que, a pesar de su coraje y de nadar contra una corriente que equivalía a un maremoto, la oposición venezolana era parte del problema. Dividida, mediocre, populistona, parecía incapaz de erigirse en una alternativa seria al bufón de Miraflores. Todo eso cambió. Lo que ha conseguido la oposición antes y durante la campaña de las primarias que tendrán lugar el 12 de febrero es notable.

Primero, lograron la unidad, gracias a la cual obtuvieron más votos que el régimen en los comicios legislativos y, lo que es igual de importante, evitaron que las primarias se convirtiesen en un ejercicio caníbal. La firma, esta misma semana, de un programa de gobierno que todos se comprometen a respaldar bajo la candidatura de quien resulte ganador ratifica el éxito que ha sido la Mesa de la Unidad, donde se agrupa toda la oposición. En cambio, Hugo Chávez ha visto deshacerse la coalición, Polo Patriótico, que lo respaldó en su momento y su Partido Socialista Unido de Venezuela es él mismo una risible behetría. Para no hablar del ucase con que Chávez se ha autoproclamado candidato.

El ejemplo que viene dando la oposición en estas primarias trasciende las fronteras. Mientras que, en Estados Unidos, los republicanos se sacan ahora los ojos y en Francia los socialistas hicieron hace poco otro tanto, en Venezuela los candidatos de la justa interna han guardado las formas y preservado el sentido del gran objetivo -devolverle al país su democracia y disparar su desarrollo- mientras dirimían sus diferencias ideológicas, que iban del liberalismo sin complejos de María Corina Machado, entrevistada en EL MUNDO, a la socialdemocracia menos confrontacional de Pablo Pérez.

En las primarias norteamericanas suele votar un 10% del electorado total; en Francia lo acaba de hacer un porcentaje ligeramente menor. En Venezuela, en cambio, el propio Chávez ha vaticinado, sin saber que les hacía un elogio, que en las primarias opositoras votará «apenas» el 20% del registro electoral nacional (según los sondeos, podría ser hasta el 30%).

Henrique Capriles, el gobernador del estado Miranda, es un candidato joven de un partido relativamente nuevo, Primero Justicia, que representa claramente la línea democrática y la moderación económica, aunque prefiere eludir el cuerpo a cuerpo con Chávez por razones tácticas. Su posición se ha reforzado con el retiro -que lo honra- de Leopoldo López, otro candidato joven al que Chávez trata de destruir desde hace tiempo. Por lo demás, salvo Diego Arria, cuya admiración por el modelo de Fujimori en Perú es pública, todos los candidatos opositores representan inequívocamente la puesta al día de Venezuela con la corriente dominante de América Latina.

Las primarias serán, claro, una primera etapa. Vendrá luego lo más arduo: superar a Chávez -es decir, superar el fraude «ambiental», como alguien lo calificó en su momento, que rodea todas las justas electorales en ese país- el próximo 7 de octubre. Las encuestas colocan al autócrata ligeramente por delante de la oposición a estas alturas, pero lo novedoso no es eso, sino que Miraflores no ha logrado partir, despintar o intimidar a una oposición que hoy está más fuerte que en ninguno de los comicios presidenciales anteriores. Todo, incluido lo impensable, es posible.

¿Quién dice que no hay una primavera venezolana?

Resultados Primarias

En descargables traemos para ustedes los resultados de las primarias de la Unidad Democrática del 12 de febrero de 2012. En las cuales se escogieron por voto popular y con más de 3.000.000 de votantes que participaron al candidato Presidencial de la Unidad, así como los candidatos a Gobernadores y Alcaldes de la Unidad.

Cabe destacar que aunque en el documento aparece como ganador en el Municipio Libertador de Caracas el diputado Ismael García, según el reciente reconteo que hubo resultó ganador el precandidato Antonio Ecarri, quien se convertirá en el abanderado de la Unidad para la Alcaldía de dicho municipio.

Para descargar el documento haz clcik en Resultados 12 febrero

¿Por qué Pablo Pérez?

Pablo es un líder con fuerza, que trabaja sin descanso para ofrecernos un mejor presente y un futuro seguro

Pablo Pérez es un político joven capacitado de origen humilde. En su vida pública ha sabido superar las dificultades, siempre cercano a la gente y trabajando de la mano con el pueblo.

Es un líder con fuerza, que trabaja sin descanso para ofrecernosun mejor presente y un futuro seguro. Su ascenso a la Presidencia de la República significará nuevas oportunidades para todos: tiene como propósitos centrales atacar la inseguridad personal y el desempleo, así como luchar contra la pobreza, impulsando la descentralización y la reactivación económica en un ambiente de paz y armonía.

Llegó a la Gobernación del Zulia después de haber dirigido los programas sociales y ambientales del estado y ejercer la Secretaría General de Gobierno.

Representa el cambio popular que Venezuela necesita, pues su prioridad siempre ha sido y será solucionar los problemas de la gente, cumplir su compromiso con la juventud venezolana y con las madres de familia que hoy se sacrifican por el porvenir de sus hijos, así como desarrollar  un moderno y eficiente esquema de seguridad social para todos los venezolanos. Defiende el respeto a la propiedad privada y al estado de derecho.

Pablo es un gran trabajador, está preparado para gobernar y la gente le reconoce su gran capacidad de oír la opinión de los demás, la de los que difieren de él y, sobre todo, la de los que menos tienen. Es ejemplo de cómo gobernar sin excluir y en diálogo con todos los sectores. Pablo es un líder de equipo que sabe decidir, está centrado en que las cosas ocurran, que los compromisos se cumplan y se conviertan en hechos.

Con una visión integral de las realidades políticas y de los problemas de toda Venezuela, el liderazgo de Pablo fue decisivo para el triunfo a nivel nacional en las pasadas elecciones parlamentarias, al lograr que 13 diputados del Zulia fueran electos a la Asamblea en representación de la Alternativa Democrática.

Pablo tiene muy claro los objetivos de su lucha, por eso con su firme y fuerte liderazgo siempre repite: “Mis enemigos son la pobreza, la inseguridad, el desempleo, la corrupción y la impunidad y, para derrotarlos, tengo un Plan, tengo soluciones concretas y un equipo muy bien preparado”.

Está preparado para presidir un gobierno de Unidad Nacional que le permita a Venezuela y su pueblo, desarrollarse en paz y con plena vigencia de las libertades democráticas.

Debate rescató valores democráticos

Según expertos, esta iniciativa le recordó al venezolano que se puede discutir sin agredir El politólogo Ángel Álvarez sostiene que el intercambio reactivó la campaña electoral.

Es el primer encuentro de candidatos presidenciales desde el que protagonizaron Hugo Chávez y Claudio Fermín en 1998.

Desde 1998, cuando Chávez debatió con el ex candidato Claudio Fermín en un programa de televisión, el país no había tenido la oportunidad de ver en el mismo lugar a varios aspirantes a Miraflores presentando sus proyectos para obtener el apoyo popular y convertirse en el próximo Presidente de Venezuela.

La falta de estos espacios, a los que los venezolanos no están acostumbrados, no contribuye a generar una sociedad tolerante y respetuosa ante las ideas contrarias. Según José Vicente Carrasquero, politólogo de la Universidad Simón Bolívar, el encuentro de los cinco precandidatos de la Unidad fue “una demostración de democracia que les recordó a los venezolanos que se puede debatir sin insultar ni agredir”.

A su juicio este tipo de iniciativa permite rescatar valores como la tolerancia y el entendimiento, “que tanta falta le hace al venezolano”. Para el académico fue un evento de altura que confrontó a los candidatos y que los expuso ante el electorado para que ellos reforzaran su elección o se dejarán sorprender ante las respuestas del resto de los aspirantes.

“Existen candidatos que no estaban favorecidos en las encuestas y luego de presentarse en el debate los sondeos de opinión los ubicaban en lugares mucho más privilegiados. Esto fue uno de los impactos directos que tuvo este encuentro”, aseguró Carrasquero.

Para Ángel Álvarez, director del Instituto de Ciencias Políticas de la UCV, esta iniciativa “fue conveniente para motivar y reactivar la campaña electoral que estaba un poco desanimada”. Además, aseguró que se logró demostrar que la oposición tiene líderes bien formados y con muchas coincidencias entre sí. “Esto le da piso y fuerza a la Unidad. Con tantas coincidencias el electorado se inclinará por el candidato que mejores capacidades personales demuestre para ejecutar su propuesta”.

CÓMO LO HICIERON Según el académico de la USB, Diego Arria fue el candidato que más confrontó al Presidente cuando al finalizar aseguró que el 21 de noviembre presentará en la Corte de La Haya una acusación en contra de Chávez por sus supuestos crímenes “contra tanta gente buena”.

Esta noticia fue recibida con entusiasmo por parte de los asistentes del debate debido a que “en el país hay un cierto resentimiento por parte de algunos venezolanos hacia el Presidente porque se han visto afectados con la inseguridad, expropiaciones, cierre de medios de comunicación, etc.”, aseguró Carrasquero.

Por otro lado, explicó que Pablo Pérez y Henrique Capriles Radonski fueron los candidatos que más se destacaron debido a la claridad de sus argumentos y lenguaje corporal.

“Fueron lo que se mostraron más cómodos en sus intervenciones”.

Sin embargo, aseguró que Leopoldo López no lució tan enérgico como acostumbra ser y que María Corina Machado sigue teniendo actitudes recargadas que pudieran causar disonancia en las personas. (Fuente: Tal Cual)

La descomunal ventaja de la oposición

Fausto Masó

 

Convenía celebrar las primarias en el año 2011 y separar las presidenciales. Con estos bueyes hay que arar. Ramón Guillermo Aveledo, Teresa Albanes y Ramón José Medina son personas decentes, en un oficio tan cruel como el de la política. Nadie los acusa de segundas intenciones, se les reconoce sentido común. Esta es una ventaja decisiva para la Mesa de la Unidad.

Las primarias presidenciales obligan a la MUD a mantener un equilibrio entre adversarios que se convertirán en aliados después de febrero. El proceso se complica cuando el mismo día también se escogerá a los candidatos a alcaldes y gobernadores. Por razones económicas se tomó esta decisión.

A los precandidatos los observa la opinión pública, cualquier actitud antiunitaria la castigarán los electores. Esa vigilancia se diluirá en Naguanagua o San Felipe, con el riesgo de que no haya tiempo para sanar las heridas antes de octubre entre los activistas de los partidos, la maquinaria política de la oposición.

En las primarias presidenciales los precandidatos mantendrán opiniones similares en los debates, todos aspiran a lo mismo: derrotar a Chávez, reunificar a Venezuela, incorporar el sector privado a la economía. Al no atacarse costará derrotar al que ocupa el primer lugar en las encuestas, no serán como los debates en Estados Unidos, donde Perry, Cain perdieron 10 puntos después de una presentación en conjunto de los precandidatos republicanos. En Venezuela es imposible una campaña negativa contra un precandidato.

Chávez impone sus decisiones como un monarca.

Esa ventaja tiene un precio, los errores los oculta la sumisión de los que no lo denuncian. Frente a las autopistas y puentes que se caen a pedazos, las grandes obras sin concluir como el Metro de Valencia, Chávez le echa la culpa al ministro Garcés y nombra a unos militares, el procedimiento que usó en el Metro o en la salud, con consecuencias desastrosas. Hay un solo inamovible, Jorge Giordani, el ministro responsable de la inflación y el desempleo, las dos razones por las que Chávez perderá las elecciones. Chávez jamás nombrará ministro a un empresario o a un técnico independiente, prefiere a los militares, el desastre administrativo aumentará.

Chávez les saca provecho político a los indignados, los que enfrentan a regímenes similares al ideal chavista. El socialismo árabe es igual al socialismo del siglo XXI, con un discurso nacionalista y antiimperialista arruinó Argelia, Libia, Siria, Egipto… Sus dictadores, con la aureola de revolucionarios, estatizaron la economía, utilizaron los recursos del petróleo para subsidiar a la población, hasta que el dinero sólo alcanzó para que se lo robara una minoría fabulosamente enriquecida, y una pobreza terrible se impuso en esos países.

Los indignados quieren libertad, no salen a la calle con retratos de Castro, no defienden la propiedad estatal de los medios de producción, no andan con un libro de Gramsci en el sobaco, se rebelan contra la banca internacional, los planes de austeridad, les interesa tanto el modelo venezolano como la estructura social del Tíbet del siglo XIX.

 La revolución está en otra parte, no en Cuba o Venezuela. Los indignados no piden que un iluminado los gobierne 14 o 50 años. Una política internacional cuyo único fin sea disminuir el poder de Estados Unidos representa un antiimperialismo infantil, vuelve a Venezuela un peón en el ajedrez internacional. (Fuente: El Nacional)

¿Por qué Pablo Pérez?

Pablo Pérez es un capacitado joven político venezolano de origen humilde, representante de las nuevas generaciones. En su vida pública siempre ha superado las dificultades, siempre cercano a la gente y trabajando de la mano del pueblo.

Es un líder con fuerza, que trabaja sin descanso para ofrecernos un mejor presente y un futuro seguro. Su ascenso a la Presidencia de la Republica significará nuevas oportunidades para todos: tiene como propósitos centrales atacar la inseguridad personal y el desempleo, así como luchar contra la pobreza, impulsando la descentralización y la reactivación económica en un ambiente de paz y armonía.

Llegó a la Gobernación del Zulia después de haber dirigido los programas sociales y ambientales del estado y ejercer la Secretaría General de Gobierno. Como Gobernador ha formulado y ejecutado políticas de alto contenido social con visión nacional, otorgando más de 80.000 becas a estudiantes universitarios sin exclusión, sin distingo ideológicos, sin preguntar por militancia política alguna. Ha construido en el estado Zulia más de 4.000 nuevas viviendas y 71 modernas y bien dotadas escuelas, en apenas dos años. Igualmente, ha impuesto la modernización de la lucha contra la inseguridad personal, a pesar de no contar con recursos y apoyo del Gobierno Nacional.

Pablo representa el cambio seguro que Venezuela necesita, pues su prioridad siempre ha sido y será solucionar los problemas de la gente, cumplir su compromiso con la juventud venezolana y con las madres de familia que hoy se sacrifican por el porvenir de sus hijos, así como desarrollar  un moderno y eficiente esquema de seguridad social para todos los venezolanos.

Pablo es un gran trabajador, está preparado para gobernar y la gente le reconoce su gran capacidad de oír la opinión de los demás, la de los que difieren de él y, sobre todo, la de los que menos tienen. Es ejemplo de cómo gobernar sin excluir y en diálogo con todos los sectores. Pablo es un líder de equipo que sabe decidir, está centrado en que las cosas ocurran, que los compromisos se cumplan y se hagan.

Con una visión integral de las realidades políticas y de los problemas de toda Venezuela, el liderazgo de Pablo fue decisivo para el triunfo a nivel nacional en las pasadas elecciones parlamentarias, al lograr que 13 diputados del Zulia fueran electos a la Asamblea en representación de la Alternativa Democrática.

Pablo tiene muy claro los objetivos de su lucha, por eso con su firme y fuerte liderazgo siempre repite: “Mis enemigos son la pobreza, la inseguridad, el desempleo, la corrupción y la impunidad y, para derrotarlos, tengo un Plan, tengo soluciones concretas y un equipo muy bien preparado.”