Omar Barboza: “Venta de activos de PDVSA y aumento de la gasolina financiarían corrupción reinante en Venezuela”

omar barboza_RP_21-08-2014

 

El diputado y presidente de la fundación por la Democracia Social, Omar Barboza, fijó posición en representación de la tolda azul respecto a tres puntos fundamentales que empañan la economía de nuestro país: la industria petrolera, la posible venta de CITGO, y el posible aumento de la gasolina.

Barboza, acompañado por el también diputado y presidente ejecutivo de UNT, Enrique Márquez; la diputada al Parlamento Latinoamericano y vicepresidenta nacional del partido, Delsa Solórzano; y demás miembros de la dirección nacional de Un Nuevo Tiempo, expuso un par de datos como antecedentes del desastre económico que se está viviendo actualmente. Por ejemplo, la mala administración de los ingresos al país por las exportaciones petroleras; siendo el aumento de la deuda total venezolana, la escasez y la inflación contribuyentes activos de este hecho.

También informó que la falta de credibilidad económica reflejada por el gobierno ha derivado en acciones negativas, como lo es el caso de la disminución de la calificación del crédito soberano de Venezuela de (BB+) a (BB-) por parte de una de las cuatro agencias principales de calificación en China, Dagong Global Credit.

Política petrolera en Venezuela
Hace quince años, Venezuela producía 3 millones 500 mil barriles de petróleo al día y se ubicaba en el quinto lugar entre los países productores de petróleo. En la actualidad se encuentra en el puesto 13 y la producción diaria de petróleo estimada para el 2013 era 2 millones 489 mil barriles según cifras de la OPEP. Complementando esto, Venezuela cuenta con una capacidad de refinación total de 2 millones 800 mil barriles diarios, lo cual incluye procesamiento en el país; sumando a esto la capacidad de refinación de CITGO y lo que se procesa en la Refinería Isla, en Curazao.

Sin embargo, el país no está en condiciones de utilizar su capacidad total de refinación por diferentes razones; primero, la producción de crudo no ha aumentado; el consumo en hidrocarburos líquidos (740 mil barriles diarios) requiere el uso de 870 mil barriles diarios de petróleo crudo. Venezuela mantiene un saldo de suministro de 534 mil barriles diarios a China, con un precio fijado en Singapur y no en Venezuela. Cabe reseñar que “el valor del 70% es para abonar a la deuda con los compradores.” Sumado a eso, los envíos del crudo a Cuba, quiénes reciben 110 mil barriles diarios, representan una pérdida absurda. Cuba y los países firmantes de Petrocaribe solo cancelan el 20% de barriles y el resto es a 25 años, contando con dos años de gracia y un interés de 1%; lo cual se traduce en que el recibo emitido por el 80% del valor de la factura tiene un valor igual a cero.

El diputado exigió contundentemente tres rectificaciones a fondo de la política petrolera venezolana, “primero, manejar la industria con criterio gerencial, no atada a compromisos políticos. Que el Estado venezolano utilice los ingresos para que, a través de organismos competentes, se ejecuten las políticas sociales que sean necesarias. Segundo, una política del aumento de la producción que nos haga capaces de aprovechar nuestra capacidad instalada de refinación. Y tercero, eliminar los regalos que hace el gobierno, señalados anteriormente, y reducir nuestras expresiones de solidaridad a lo que las necesidades nacionales nos permitan.”

CITGO
El presidente de la fundación por la Democracia Social indica la importancia de la refinación del petróleo, pues sin esta el mismo no tendría uso. Añade que es de interés nacional “no quedarse en la situación de simples productores de materias primas. Convertirnos en importadores de bienes manufacturados provenientes de nuestras propias materias primas es lo ideal.”
Lo que justifica la presencia e importancia de CITGO es que forma parte de la política de dar valor agregado a las materias primas producidas en nuestro país, y busca mercados a los productos finales de esta actividad, asegurando dichos mercado a los crudos pesados.

Barboza argumenta que es falsa la tesis de que CITGO no da ganancias, “de acuerdo al Comisario de PDVSA en su informe 2013, esa empresa desde 1998 a 2013 ha dado un total de dividendos de 9.357 millones de dólares.” Es importante tomar en cuenta que los dividendos siempre son inferiores a las ganancias totales, de las cuales se deben apartar depreciaciones, impuestos y para otras inversiones.

El diputado sentencia y denuncia que “además de nuestro interés en defender este patrimonio, cuya venta sería una manera de iniciar la privatización de PDVSA, creemos que esa decisión consolidaría el fracaso de la política económica y de la política petrolera del actual gobierno. Denunciamos que la posible venta está motivada por los problemas de Caja que ha generado la mala administración de la industria petrolera”.

Barboza afirmó en nombre de Un Nuevo Tiempo que la posible venta de CITGO es contraria al interés nacional, y que todos los venezolanos debemos rechazarla, “a través de un Referéndum Consultivo debemos oponernos a la venta de ese importante activo de Venezuela.”

Gasolina
El origen de los precios bajos de los combustibles en Venezuela viene de la Junta de Gobierno de Venezuela por Decreto, en 1945, cuando se redujo el impuesto a la gasolina a menos de un céntimo de bolívar; justificando esta medida como garante del desarrollo industrial de la Nación y el bienestar material de todos los venezolanos.

Un Nuevo Tiempo afirma que la única justificación a un incremento al precio de los combustibles es “dentro del contexto de una rectificación a fondo de la política económica y petrolera, que garantice beneficios a todos los venezolanos.”

Barboza añade que el aumento de la gasolina es “consecuencia de la necesidad de tapar un hueco fiscal que ha creado el despilfarro, la incapacidad gerencial y la corrupción.”
El diputado añade que cuando se habla de que el resultado del aumento se destinará a las misiones sociales, “lo que se propone es cambiar un subsidio directo a toda la población, por un subsidio indirecto con un destino final no controlado.”

Un Nuevo Tiempo denuncia que este aumento de la gasolina es parte del paquetazo del gobierno de Nicolás Maduro, “que tiene que ver con el incremento de las tarifas eléctricas, cuando continúan los apagones; del alto costo de la vida, con una escasez general agravada en el caso de las medicinas, además de la inseguridad ciudadana superior a la de los países que se encuentran en guerra. Con una corrupción tan galopante que obliga a cerrar las fronteras, porque no consiguen los funcionarios civiles y militares que las custodien honestamente.”

Omar Barboza, en nombre de UNT concluye contundentemente su oposición al aumento de la gasolina, pues eso solo serviría para financiar el fracaso económico y la corrupción. (Prensa UNT)

Gobernar con la mentira

Omar Barboza Gutiérrez

 

Por razones de principios hemos sido respetuosos con el Presidente Chávez y su familia que están pasando una difícil situación como seres humanos. Sin embargo, es un derecho del pueblo venezolano el de conocer la verdadera  situación de salud del Presidente electo de la República, y no ha sido posible un parte de médicos calificados sobre esa materia tan importante, y lo que ha habido son confusas explicaciones políticas y administrativas por parte del Vicepresidente y del Ministro de Información, que en vez de aclarar lo que hacen es crear mayor incertidumbre, y propician rumores de todo tipo por el secretismo y la falta de transparencia, lo cual incrementa las sospechas de que las cosas no son como dice el gobierno. A falta de opiniones médicas con credibilidad, observamos hechos que nos hacen llegar a nuestras propias conclusiones, el Presidente Evo Morales de Bolivia vino al país con el propósito exclusivo de visitar a su amigo el Presidente Chávez a quien no pudo ver en Cuba cuando viajó con esa intención, y resulta que en Venezuela tampoco le permitieron verlo, mientras que el Vicepresidente Maduro dijo que tuvo una reunión de trabajo de 5 horas con Chávez. Por todo lo cual llegamos a la convicción de que el Vicepresidente Maduro le está mintiendo incluso a los seguidores de Chávez sobre la verdadera situación de su salud.

En materia de la inseguridad personal en vez de reconocer que han fracasado después de 20 planes de seguridad, nos han querido convencer de que la inseguridad es un asunto de percepción de la población, cuando solamente el año pasado se produjeron más de 20.000 homicidios en el país. Las investigaciones solo las hacen con diligencia cuando les interesa políticamente, por eso el pasado 27 de febrero anunciaron  la Comisión de la Justicia y la Verdad para determinar las responsabilidades sobre “el caracazo”, comisión integrada por chavistas, otro engaño, otra mentira, si les interesara de verdad establecer las responsabilidades en relación a esos hechos ocurridos hace 24 años, ¿Por qué esperan que pasen sus 14 años en el gobierno para designar esa Comisión? Siguen los apagones y ya no pueden decir que es el fenómeno del niño.

Otra mentira acompañada de cinismo es la lucha que ellos dicen realizar contra la corrupción, y durante este gobierno transitorio han inventado una serie de nuevas acusaciones en contra de dirigentes de oposición, que son una máscara que ponen en práctica utilizando a la Fiscalía y al Poder Judicial como instrumentos de persecución política, mientras que este gobierno es cómplice por acción y por omisión de gravísimos y evidentes casos de corrupción que no investigan, como no investigaron quiénes fueron los autores intelectuales del asesinato del Fiscal Anderson para proteger a los funcionarios y banqueros incursos en casos de corrupción. No hubo manera de que investigaran la complicidad de la alta gerencia de PDVSA en el caso de Antonini Wilson que fue sorprendido con casi un millón de dólares en efectivo sacado de la petrolera para hacer política en Argentina. Ni tampoco los 400 millones de dólares con los que estafaron a la Caja de Ahorros de PDVSA con autorización de directivos de esa empresa del Estado. Tampoco ha sido posible que investiguen y castiguen a los responsables del caso de PDVAL donde dejaron perder podridos a miles de kilos de alimentos traídos con dólares preferenciales, se escribirán tomos sobre todos los casos de corrupción de este gobierno que incluye la relación de altos funcionarios con el tráfico y distribución de la droga que viene de Colombia, y sin embargo inventan, forjan expedientes para señalar de corruptos a líderes de la oposición.

El último aspecto que voy a mencionar es el referente a la reciente devaluación de la moneda que están presentando en campaña de medios del Estado como una medida positiva para recuperar la economía, cuando la verdad es que se trata de una medida terrible en contra del pueblo venezolano que ya está empezando a sentir sus efectos   y que se agravará con el tiempo, destruyendo la capacidad de compra de quienes viven de un salario u otro tipo de remuneración, que sufrirán los resultados de una devaluación de un 46% y de la especulación con los precios de los bienes regulados y otros que desaparecen de los anaqueles. Es decir, hoy hay muchos más pobres de los que habían antes de la devaluación.

La verdad que no dicen es que esa devaluación se produce después de la más extensa bonanza petrolera con el barril de petróleo en los 100 dólares, y que esa bonanza ha sido despilfarrada en falta de gerencia, corrupción, regalos a otros países y compra de votos en las campañas electorales, lo que no sabía el pueblo es que el costo, la factura de esa pésima administración, la estamos pagando todos los venezolanos.

Gobierno devaluado

Omar Barboza Gutiérrez

 

La devaluación del bolívar que este gobierno llamó fuerte, es la consecuencia de una política económica contraria al interés nacional, influenciada por dos factores muy negativos para lograr el crecimiento económico con justicia social, con equilibrio fiscal y estabilidad monetaria.Esos dos factores están representados por el fanatismo ideológico que odia al progreso empresarial, y la corrupción que se beneficia más de un modelo importador que de un modelo que ponga énfasis en la producción nacional. Las manipulaciones con los dólares preferenciales sólo le producen ganancias indebidas al sector financiero y a los funcionarios que tienen influencia para su asignación.Otros países como Brasil, han demostrado que es posible  combatir la pobreza con programas eficientes, sin descuidar el crecimiento económico apoyando la producción nacional.

Lo cierto es que este gobierno se comprometió con el pueblo venezolano en impulsar nuestro desarrollo endógeno y hoy después de una inmensa bonanza petrolera, somos más dependientesde las importaciones y más monoproductores que nunca, cuando más del 90% de nuestros ingresos externos dependen del petróleo. Así vemos que mientras en el año 2003 las importaciones totales fueron de 13.000 millones de dólares, durante el año 2012 las importaciones llegaron al record insólito de 57.000 millones de dólares.

Hoy nuestro pueblo está más pobre y la comida más cara, con el salario o los ingresos que reciben los venezolanos hoy compran mucho menos de lo que  compraban el año pasado.

Mientras tanto el Presidente Chávez está ausente, y quienes sin ser electos, ni tienen su liderazgo pretenden sustituirlo, en vez de abrir la posibilidad de las rectificaciones, son contumaces en los errores, y tratan de vendernos mentiras con soberbia y prepotencia. Primero lograron que el Tribunal Supremo de Justicia declarara que el Presidente Chávez no estaba ausente aunque no estaba presente, y que funcionarios no electos podían seguir en sus cargos después de terminado el período constitucional anterior sin que nadie los nombrara. Y además ofenden la inteligencia del pueblo venezolano diciéndole que disminuir el valor de la moneda no es una devaluación sino un ajuste, y que esa medida no debe influir en el incremento de los precios. Esas ofensas a la inteligencia de nuestro pueblo lo único que tiene de positivo, es que muchos se están quitando la venda de los ojos y  están descubriendo que además de incapaces son embusteros. Fracasan cuando al disminuir la capacidad adquisitiva de la moneda en  un 46%, casi la mitad, pretenden que les crean que es un pequeño ajuste.

Este gobierno no puede explicar que ha hecho con los fabulosos ingresos petroleros de un barril a 100 dólares por tantos años, y menos puede explicar cómo en medio de esa bonanza la deuda total venezolana, la interna más la externa, que para 1999 era de 31.448 millones de dólares, al finalizar 2012 llegó a 216.053 millones de dólares. Un ejemplo adicional de lo que está ocurriendo nos lo da el valor de la Unidad Tributaria,       que hace 14 años era de Bs. 6,5 y hoy es de Bs. 107, lo que implica que el incremento porcentual es de 1.546%.

No ha sido posible que quienes toman las decisiones en este gobierno comprendan que la vía que más conviene al interés nacional, al de todos los venezolanos, es la de un gobierno que utilice el ingreso petrolero para apoyar sin reservas la producción nacional, para poder reducir las importaciones, generar nuevos empleos estables y bien remunerados, reducir el costo de la vida y combatir la escasez de alimentos y de muchos insumos necesarios para el desarrollo del país. Y ese apoyo implica el respeto a la propiedad, junto a la vigencia plena de la Constitución y las Leyes, sin torcerlas por razones políticas partidistas.

Cuando al lado del fracaso de la política económica de este gobierno, observamos que después de 20 planes de seguridad ciudadana, en el año 2012 llegamos al horror de 21.000 homicidios en nuestro país, vemos como está destrozada la vialidad nacional, como se han deteriorado las empresas de Guayana, vemos como llamamos a empresas extranjeras para entregarles nuestro oro porque el inmenso ingreso petrolero no nos alcanza, y vemos con tristeza como nos gobiernan desde Cuba, por todo esto, ratificamos la convicción de la necesidad de un cambio urgente, porque junto a una moneda devaluada tenemos a un gobierno devaluado.

Camino o abismo

Omar Barboza Gutiérrez

 

El pueblo venezolano está próximo a decidir entre el cambio o el continuismo. Y aún cuando una mayoría está clara sobre lo que debe hacer, una parte de la misma…

El pueblo venezolano está próximo a decidir entre el cambio o el continuismo. Y aún cuando una mayoría está clara sobre lo que debe hacer, una parte de la misma está sometida al ventajismo, a la amenaza y la guerra sucia, para tratar de desviar su propósito de votar por el mejor interés de la patria.

Hay poderosas razones para que nuestro pueblo resista con firmeza y decida con su voto evitar que se le siga haciendo daño a nuestro país, a sus instituciones, y especialmente al propio pueblo que hoy sufre las consecuencias del fracaso de este gobierno, 14 años en el poder han sido suficientes, y 6 años más sería profundizar los males que hoy sufrimos: inseguridad personal y jurídica, alto costo de la vida, corrupción, regalo de nuestros recursos al extranjero, irrespeto a la propiedad privada, expropiaciones para destruir como en el caso de Agroisleña, las fincas productivas destrozando fuentes de empleos y de producción, o casos como las empresas de servicios petroleros de la Costa Oriental del Lago de las cuales se apropiaron sin pagarlas, se han robado una gran cantidad de equipos y otros los han dejado perder por falta de mantenimiento, mientras que miles de trabajadores de esas empresas no han recibido el pago de sus prestaciones sociales. Si le agregamos la vialidad nacional destrozada, y los apagones producto de la incapacidad y la corrupción, tenemos razones suficientes para mantenernos firmes en la decisión mayoritaria de elegir a un nuevo gobierno.

La alternativa a esta situación la representa sin ninguna duda la elección de Henrique Capriles como próximo Presidente, quien además de haber demostrado ser un buen servidor público en su paso por la Alcaldía de Baruta y la Gobernación de Miranda, y de tener la energía y la capacidad para enfrentar la difícil situación que vive Venezuela, ha presentado un programa de gobierno que pudiera bautizarse como la revolución de las soluciones, para sustituir la revolución de las mentiras y de la corrupción.

El objetivo central del programa de gobierno de Capriles es el de cambiar el presente para garantizar el mejor futuro para los venezolanos en un clima de reconciliación nacional. Y contiene además un compromiso claro con la descentralización, con el respeto a la propiedad privada, con mantener y mejorar las misiones sociales para apoyar a los más necesitados, con mantener a PDVSA en manos del Estado pero manejada con criterios gerenciales sin partidización, y eliminar la discriminación de cualquier tipo, empezando por la política, como ha dicho muchas veces Capriles que nadie tenga que ponerse la camisa de un color para ser respetado y recibir el apoyo del gobierno, empezando por respetar a quienes de buena fe hasta ahora han apoyado al Presidente saliente.

Ya Capriles tiene listo el plan para los primeros 100 días de gobierno, entre cuyas acciones destaca decretar un salario mínimo de 2.500 bolívares para mejorar la capacidad adquisitiva de los venezolanos, junto al apoyo permanente a la producción nacional para disminuir el alto costo de la vida y generar nuevas oportunidades de empleos.

Capriles aplicará de manera inmediata decisiones muy importantes para beneficio del país y de sus habitantes, entre ellas las siguientes:

Suspender todos los regalos a otros países, y utilizar esos recursos para solucionar los problemas de los venezolanos. Terminar con las expropiaciones que realmente son confiscaciones que violan la Constitución y las leyes, de las cuales solo se benefician los funcionarios públicos privilegiados a cargo de administrar los bienes expropiados, desestimulando la inversión nacional y extranjera, y destruyendo fuentes de empleos.

Beneficios impositivos para empresas que generen nuevas oportunidades de empleos a los jóvenes y a los adultos mayores.

Plan nacional para rescatar la infraestructura física, en especial la vialidad, las escuelas y los hospitales, el cual generará unos 50.000 nuevos empleos, como parte del plan de Capriles de generar 500.000 empleos por año.

Plan de entrenamiento de jóvenes en situación de riesgo, como consecuencia de las drogas o de otros problemas que afectan a los jóvenes.

Plan nacional de viviendas populares para las familias de bajos recursos, a quienes se les entregará la propiedad de esas viviendas.

Apoyo a los campesinos venezolanos en cuanto a la seguridad social, a la propiedad de la tierra que trabajan, y a buenos servicios públicos en las zonas rurales.

Y ante las amenazas, no olvidar que estamos en capacidad de garantizar que el voto es secreto, y con Capriles Presidente nadie podrá cumplir sus amenazas.

14 años

Omar Barboza Gutiérrez

 

Juan Vicente Gómez gobernó 27 años, fue en una época donde quien metiera en cintura a los caudillos militares de las diferentes regiones gobernaba al país, no por sus méritos…

Juan Vicente Gómez gobernó 27 años, fue en una época donde quien metiera en cintura a los caudillos militares de las diferentes regiones gobernaba al país, no por sus méritos intelectuales o humanos, sino por la fuerza. El pueblo no contaba, estaba más preocupado por combatir al hambre y al paludismo que por quién gobernaba.

Estábamos lejos de la globalización y de que la tecnología de las comunicaciones nos permitiera ver en tiempo real lo que acontecía en el mundo, mientras que el ciudadano común de hoy normalmente está mejor informado que el gobierno y los dirigentes de lo que pasa en el país, y sobre todo de cuáles son los problemas que afectan su calidad de vida, a cuya solución se deben dedicar de manera prioritaria los gobernantes que no conciben al poder como un fin en sí mismo, sino como un instrumento para servirle a la gente y poner en práctica un proyecto de país que lo impulse hacia el desarrollo en libertad y con justicia social.

No pertenece a este tiempo, ni al principio de la alternabilidad democrática, la pretensión de extender un gobierno en manos de una persona de 14 a 20 años, cuando está muy claro que ha tenido más recursos que todos los gobiernos de la República juntos, además del control de todos los poderes públicos, lo que no ha hecho en 14 años no lo va a hacer porque le den más tiempo, ya ha demostrado la falta de voluntad política para resolver tantos problemas que afectan a los venezolanos y la salud financiera del país, incluyendo la recuperación de la confianza en el futuro de Venezuela.

Esas son parte de las razones importantes que tiene nuestro pueblo para que en su gran mayoría quiera un nuevo gobierno, con nuevas ideas, con energía y capacidad física para enfrentar los retos que tiene el país por delante y satisfacer la esperanza de progreso de los venezolanos para salir de abajo, de vivir tranquilos y seguros, de conseguir empleos de calidad, y de oportunidades para desarrollar una actividad económica que le permita progresar, educar a sus hijos, atender a su familia y apoyarla para construirse un futuro mejor.

Un nuevo gobierno de Capriles debe mantener las misiones sociales para todos por igual, recuperar la economía del país apoyando la producción nacional, generando empleos y bajando el alto costo de la vida, y poner en práctica un acuerdo nacional para combatir la inseguridad personal.

Así mismo el nuevo gobierno que presidirá Capriles debe poner en marcha con el apoyo del sector privado un masivo plan de viviendas populares, que además de resolver el problema del techo para millones de personas, genere empleos, mejore la prevención sanitaria y contribuya con la consolidación de la familia como núcleo central de la sociedad; así como implantar de manera inmediata un programa de reconstrucción de la infraestructura física del país, con énfasis en la vialidad, las escuelas y los hospitales, que además de reactivar la economía y generar empleos, subsane el estado deplorable de las carreteras y de los puentes, junto a muchas escuelas y hospitales.

Por otra parte es necesario establecer un manejo transparente de las Finanzas Públicas y combatir la corrupción administrativa desatada sin límites durante este gobierno, con la complicidad de los organismos contralores, que han quedado mudos y sordos por una errónea manera de entender la solidaridad partidista. Para ello es necesario restablecer el principio de la Unidad del Tesoro, a fin de evitar el despelote actual del manejo de Fondos por parte del Ejecutivo Nacional, sin ningún tipo de control, lo cual es fuente segura de corrupción galopante.

Es un compromiso de Capriles profundizar la descentralización, y devolver muchas competencias a los Estados y Municipios, llevando la descentralización hasta los Consejos Comunales, pero garantizando que estos instrumentos de la comunidad organizada sean autónomos en la toma de decisiones y no grupos de activistas del partido de gobierno que monopolizan la asignación de recursos, porque a quienes organicen un Consejo Comunal y no sean militantes del partido de gobierno, o no los registran como tales, o no le dan los recursos. Es decir, el actual gobierno central pretende por la vía burocrática y a través de la asignación de los recursos, atender sólo a los Consejos Comunales afines políticamente, ejecutando una descentralización centralizada y controlada por el gobierno nacional, deformando de esa manera la verdadera descentralización. El nuevo gobierno debe apoyar los Consejos Comunales sin pretender controlarlos políticamente.

Por todas estas razones entre otras, es necesario un gobierno nuevo y diferente, con capacidad y voluntad para convocar la unidad nacional y lograr el progreso de todos. Catorce (14) años es suficiente.

El Presidente saliente

Omar Barboza Gutiérrez

 

Nadie sabe qué se ha hecho con el ingreso petrolero, porque además de endeudarnos la infraestructura del país se está cayendo.

En una campaña presidencial en donde uno de los aspirantes ejerce la Presidencia de la República, los electores para definir su voto empiezan por evaluar los resultados de la gestión de quien ejerce la Presidencia, para saber si merece la ratificación en el cargo o si debe ser sustituido. Para ello debemos analizar su actuación en materias fundamentales.

En cuanto a las finanzas públicas, nos encontramos con el hecho de que a pesar de haberse mantenido el precio del barril de petróleo sobre los 100 dólares durante la presente gestión, destacamos que para finales de 1998, o sea antes de iniciarse la gestión de Chávez, la deuda pública total, directa e indirecta, de la República era de 27 mil 805 millones de dólares, 23 mil 317 de la externa y cuatro mil 489 de la  interna, en contraste con el hecho de que la deuda total de la República contabilizada para la fecha actual es de 180 mil millones de dólares, sin incorporar pasivos no contabilizados como: los laborales, las deudas con contratistas y proveedores de PDVSA, las expropiaciones no pagadas, entre otros conceptos. Nadie se explica en Venezuela cómo es posible que estemos regalando nuestros recursos a otros países mientras nos endeudamos en las proporciones que lo hemos hecho, con el agravante de que por primera vez en la historia del país comprometemos la producción futura de petróleo para lograr préstamos, como en el caso del negocio con los chinos.

Nadie sabe qué se ha hecho con el ingreso petrolero, porque además de endeudarnos, la infraestructura del país se está cayendo.  Y por otra parte, los únicos beneficiarios de los dólares petroleros son los productores de bienes en el exterior, dado que el 70 por ciento de lo que comemos es importado, beneficiando así a los productores extranjeros y destruyendo la producción nacional, con la consecuencia inmediata del alto costo de la vida y la destrucción de fuentes de empleos estables y bien remunerados.

La inseguridad personal, el alto costo de la vida, la escasez de alimentos y los apagones completan las razones por las que el pueblo decidió que Chávez sea el Presidente saliente.

Capriles y la educación

Omar Barboza Gutiérrez

 

Estamos lejos de cumplir con el mandato constitucional previsto en el Artículo 102 de nuestra Constitución nacional vigente.

El compromiso de Capriles es superar la crisis educativa, para asegurar un futuro de progreso y buena calidad de vida para todos. Entre los hechos que caracterizan la crisis actual de nuestra educación, destacamos las constantes protestas de los educadores para que le paguen sus prestaciones y bajos salarios; para los jóvenes no es atractivo ser educador por la falta de incentivos de todo tipo; en los liceos hay un déficit creciente de profesores de matemática, física, biología e inglés, y sin embargo, gradúan a los alumnos sin ver esas materias por falta de profesores; en más de la mitad de las escuelas del país no hay director titular preparado para dirigir pedagógicamente las labores de esas escuelas; millones de niños y jóvenes están fuera del sistema educativo.

Mientras existen estas graves fallas y se alega la falta de recursos para subsanarlos, en la educación superior se crearon, sin cumplir con las condiciones académicas básicas, instituciones con el nombre de universidades, respondiendo más a estrategias políticas que a planes educativos serios; se juega a debilitar las universidades públicas consolidadas pero que requieren del apoyo oficial para cumplir sus metas, llegando incluso a modificar las reglas para la elección de autoridades universitarias con el fin de intervenirlas políticamente. El sueldo real de los profesores universitarios es cada día más bajo, en contraste con universidades de igual o menor nivel en otros países, todo lo cual impulsa la fuga de los mejores talentos que hasta hace poco se dedicaban a la investigación y a la docencia universitaria, al igual que en los otros niveles educativos.

Estamos lejos de cumplir con el mandato constitucional previsto en el Artículo 102 de nuestra Constitución nacional vigente: “La educación es un derecho humano y un deber social fundamental”, y más adelante la califica “. como instrumento del conocimiento científico, humanístico y tecnológico al servicio de la sociedad.” “El Estado la asumirá como función indeclinable.”.  La letra de la Constitución está esperando por su cumplimiento.