ULA: Proyecto 2030

Orlando Albornóz

Universidad Central de Venezuela

 

La universidad es, por su propia naturaleza, una institución  competitiva, en el plano de lo intelectual y lo académico. Por fuerza de necesidad la ULA es una universidad competitiva, en relación a las instituciones de educación superior de la zona natural de influencia, con las otras instituciones en el resto del país y con las del espacio internacional.

La ULA compite en varios renglones: producción, consumo, distribución y evaluación y planificación, todo ello del conocimiento, de las abstracciones del pensamiento, del mundo de las ideas, porque no debe confundirse la organización académica en sí, de las profesiones en las cuales la ULA entrena a sus estudiantes, con el hecho  de que maneja conocimiento al margen de las carreras, que no son sino organizaciones para un fin especifico, que puede variar, mientras que la circulación del conocimiento es lo permanente. Es la antigua distinción según la cual la universidad forma personas y entrena recursos, dos procedimientos distintos.

Para esos fines la ULA tiene que orientar la actividad de sus miembros al margen de los deseos personales e individuales y tiene que operar como una maquinaria, en conjunto. Cierto es que el trabajo académico se ha visto como una actividad ’autónoma’ cuando tiene que ser parte de una propuesta y objetivo común, colectivo. Si se examina el desempeño de cada miembro del personal de la ULA es probable que se observe un exagerado ámbito de individualismo, sin coordinarse las actividades, según lo que la ULA vea como su responsabilidad institucional.

Me refiero, entonces, a cómo la ULA podrá tener éxito si logra establecer sus objetivos  a través de dos planos operativos: un Master Plan y un Proyecto General de Planificación Estratégica. Por supuesto, la ULA está organizada según principios ya en necesidad de transformación, originados en 1958, cuando debe estar pensando en cómo debe ser la ULA en el 2030. Eso es parte del problema, pero de momento no cabe enfrascarse en el mismo.

Me propongo contribuir con al ULA, organizando ambos documentos, cotejándolos con lo que hacen universidades de distinto nivel de desarrollo, en USA y en Europa. En Europa, tanto en universidades como la de Barcelona, en Cataluña, que enfrenta problemas de la universidad en el imperio del nacionalismo o las universidades francesas que tienen que elevar su competitividad, como es el caso de la Universidad de Grenoble o el caso de la universidad alemana como la Humboldt, pues este país está en necesidad de mantener la ruta del crecimiento y del liderazgo europeo.

Naturalmente, en estos términos la ULA tiene que asumir el liderazgo, no como universidad sino que debe organizar un Espacio Académico Integrado, zona de los Andes (ESPACI), que agrupe todas las instituciones escolares de la zona de influencia de la ULA en un sólo objetivo. Me tomo la licencia de repetir mi argumento: Cada universidad con ambición lo hace de ese modo, bien por ejemplo la Universidad catalana de Barcelona, la canadiense de Quebec –ambas solventando problemas de una visión nacionalista que puede ser un detonante para el fanatismo o un instrumento para la liberación intelectual y académica; la citada Universidad de Grenoble o la de Lyon, en Francia, centros de innovación que solo despiertan admiración o estudiar lo que están haciendo en Berlín, tanto la Humboldt como la Libre, para integrar la producción de conocimientos y multiplicar su utilidad. O el mismo caso del MIT, en USA, una institución dirigida por el Dr. Rafael Reif, un venezolano cuya contribución a la academia mundial es digna de orgullo venezolano.

La ULA, para llegar con éxito al año 2030 en condición competitiva y ser una de las mejores universidades del mundo, entre las primeras 400 del planeta, o haber descendido en la vorágine de la mediocridad, una opción terrible en sus consecuencias. Para ello tiene que dejar ser una ULA individualizada y personalizada para acometer el problema del conocimiento como una maquinaria, que actúe como una orquesta sinfónica, que seria y responsablemente –sin caer en las vulgaridades de ‘tocar’ mambo para complacer a la galería o a la gallera, mejor dicho- interprete el llamado intelectual y académico de nuestro tiempo. La ULA debe compararse con el resto de sus instituciones pares, para rescatar lo mejor y lo mas útil que se hace actualmente en el mundo, y proceder a visualizar conceptualmente su futuro más allá de las circunstancias del día a día.

¿Morirá el IVIC?

Humberto Ruíz

Estuve presente en la asamblea de la AsoVAC, instalada con motivo de la LXIV Convención Anual, en la sede Caracas, el 19.11.2014, cuando se discutió sobre la aprobación, en primera discusión, de la Ley que elimina el IVIC. Viví los primeros momentos cuando incluso los más encumbrados del régimen chavista decían que no sabían nada -por supuesto no en AsoVAC- y con ello parecían mostrarse las costuras de un proceder ya conocido, en esta novedosa “democracia participativa y protagónica”.

Quizas el peor momento para aprobar la mencionada ley en la AN, fue este noviembre. Por qué ese tiempo? Por desconocimiento o simplemente  para retar a los investigadores venezolanos  que se reunen cada año para mostrar y debatir sus últimos trabajos? Nos pareció muy extraño este proceder. Pero todo se puede esperar del régimen en su afán controlador.
La estrategia ya ha sido aplicada por el regimen para aparecer como fundador de nuevas y “socialistas” instituciones e intentar el completo control político e ideológico de lo que ya existe. Lo último que se parece a lo que hoy vive el IVIC fue la aprobacion de la Ley de Educación Universitaria  que el mismo Chávez devolvió a la AN. La razón de detener la acción fue la petición de un numerosos grupo de cercanos a su régimen que le convencieron de lo absurdo de cazar una pelea para liquidar lo poco que queda de autonomía universitaria. Se le convenció que las universidadesdes no tumban gobiernos, pero que quizás sí pueden generar muchos problema al atacarlas de la manera como se quizo hacer.  Es posible que las salas situacionales del gobierno valoraron que el IVIC no eran las Universidades Autónomas.
Orlando Albornoz ha expresado sobre esta situación lo siguiente: “Controlar al IVIC en términos políticos e ideológicos no es, entonces, sino un eslabón más en la pérdida de la libertad en nuestra sociedad y la negación  de la necesidad que tenemos los intelectuales y los académicos de fundamentarnos, según nuestros propios criterios“.
Los voceros del régimen han señalado que la ley no cambia al IVIC, que sólo se desea modificar su nombre y algunas normas para que allí se haga “ciencia útil”.  Si la afirmación la hiciera un funcionario de segunda o tercera categoría se podría aceptar que es ingenuidad. Pero no. Los argumentos justificatorios son de los más altos personeros del gobierno. Nosotros preguntamos: ¿hay ciencia inútil?. La ciencia es el conocimiento verificable y público para explicar, para entender, una parte de la realidad natural o humana.  La utilidad que se le dé a ella es una decisión de otros, generalmente, no de los científicos. Cada vez hay mayor conciencia en los científicos por valorar las consecuencias que puede tener su producción intelectual. Pero eso es otra cosa. Lo absolutamente cierto es que los políticos lo que deben hacer es utilizar las potencialidades de la ciencia universal – pues la ciencia no es nacional, ni local, ni comunal- para mejorar las condiciones de los ciudadanos de sus pueblo.
En una entrevista que le hicieron a Gioconda San Blas en 2009 le respondió al extinto Presidente Chavez sobre este tema de la ciencia útil, social o  comprometida: “-El presidente Chávez ha invitado a los investigadores a ir al “laboratorio social”. ¿Qué le responde? –Yo le puedo decir que todo lo que se puede hallar en el terreno al que nos sugiere ir, ha sido resuelto por la ciencia desde hace mucho tiempo. Lo que hay que hacer es aplicar las soluciones que ha aportado la ciencia. El desbordamiento de una quebrada no es un problema científico, sino de administración pública. Ya los científicos determinaron cuánta lluvia cae en determinado sector y en qué época del año. Al Gobierno le corresponde tomar las medidas para que no haya desbordamientos. – See more at: http://felixjtapia.org/blog/2009/09/21/entrevista-a-gioconda-san-blas-el-gobierno-no-tolera-las-verdades-cientificas-que-le-son-incomodas/#sthash.fUJ9IdhR.dpuf
Hace algunos años visite Cuba y traté de ubicar instituciones en donde venezolanos estudiaron en la década de los años cuarenta y cincuenta del siglo XX, en el campo biomedico. Nadie supo darme noticia de la existencia de esas instituciones. Lo que existía en la década de los noventa era producto de la “Revolución de los Castro”.  Eso es lo que se quiere con estos cambios en el IVIC.  Miguel  Octavio, ha resumido excelentemente los logros del IVIC: “El IVIC comenzó con las ciencias básicas, el trabajo que ha hecho ha sido espectacular. Con un presupuesto que ha oscilado entre US $ 10 y 20 millones de dólares por año, ha sido simplemente una ganga. Un monto irrisorio si se compara en  la ineficiencia y el despilfarro de los presupuestos de Venezuela. Y con estos malos presupuestos, el IVIC no sólo hizo investigación de clase mundial,  sino que también ayudó a institucionalizar la investigación en Venezuela, entrenó a miles de estudiantes de pregrado y posgrado. Eso habría sido suficiente, pero el IVIC también ayudó a crear otras instituciones, como el Intevep, el instituto de petróleo destruido por Chávez en el 2003, el Instituto de Ingeniería, el IDEA y la empresa de procesamiento de sangre Quimbiotec. El IVIC también ayudó a poblar las universidades venezolanas con académicos de alto nivel que hacen investigación en todos los campos. También se desarrollaron  tecnologías y se hizo consultoría y servicios, un subproducto natural de la investigación. Esa es la evolución natural de todo sistema de investigación básica en el mundo, algunos se quedan haciendo investigación para el resto de sus vidas, otros dejan que su motivación y sueños los lleven a otro lugar, ya sea la tecnología, la innovación o el trabajo de desarrollo en el sector privado“. Ver en: El IVIC: Una Historia Muy personal El Excremento del Diablo 30/11/2014 Miguel Octavio – See more at: http://felixjtapia.org/blog/2014/11/30/el-ivic-una-historia-muy-personal-por-miguel-octavio-moctavio/#more-65494
Nadie con un mínimo de conocimiento de la historia venezolano en los últimos años, con solvencia y honestidad intelectual es capaz de desconocer lo que los miles de estudios sobre la ciencia en el mundo ha producido, para bien o para mal y un buen caso es el IVIC. Por supuesto, salvo que su formación intelectual manualesca le sirva para justificar posturas ideológicas absolutamente superadas por la historia reciente. Allí está el caso de la ciencia en la URRS y la Revolución Cultural China frente a la ciencia del mundo “capitalista”. Ya todos están de regreso. Lo único que demuestra el gobierno es la mediocridad intelectual de los jerarcas que auspician esta medida y su desconocimiento de lo que esta pasando en el mundo, en la sociedad del conocimiento, y el papel de la ciencia en las transformaciones que se estan viviendo.

Veamos algunos aspectos de la Ley aprobada en primera discusión en la AN y sus implicaciones.

1. Desaparece la Asamblea de Investigadores, nivel de administración de su carrera y de la  evaluación de su labor. Así, en el artículo 6 del proyecto de ley recientemente aprobado por la AN se expresa que la: “Organización. El Instituto Venezolano de Ciencias, Tecnología e Innovación tendrá: un Consejo Directivo, una Asamblea General, un(a) Director(a),  un (a) Subdirector (a) de Investigación e Innovación, un (a) Subdirector (a) de Desarrollo Tecnológico, un (a) Subdirector (a) de Formación y Socialización, y un (a) Gerente General“.
2. Se elimina la consulta no vinculante que hasta ahora existía para el nombramiento del director del instituto y se le disminuyen las exigencias académicas al mínimo e incluso no se requiere tener título de doctorado ni evidenciar aportes al conocimiento universal en su campo disciplinario.  Así se expresa en el artículo 11 que:  “El (la) Director (a) del Instituto será de libre nombramiento y remoción por parte de la Autoridad Nacional con competencia en materia de Ciencia, Tecnología, Innovación y sus Aplicaciones, durará tres (3) años en el ejercicio de sus funciones y podrá ser ratificado (a) por periodos iguales. Deberá ser venezolano (a), poseer título de Doctor (a) o experiencia comprobada equivalente, tener suficientes credenciales científicas y elevadas cualidades éticas y estar comprometido (a) con la soberanía nacional y el diálogo de saberes para la búsqueda de soluciones a problemas concretos de la sociedad venezolanas”. Esto quiere decir que, con el kinder de la carrera de investigador, el doctorado o su equivalente, tres, cuatro publicaciones (?) ya es suficiente para que el Gobierno Nacional lo nombre por tres años director del instituto. Eso es lo que dice este artículo.

3. En el artículo 13 esas mínimas exigencias no aparecen para los subdirectores (as). Así se expresa que deben: “tener suficientes credenciales científicas y experiencia comprobada en la materia“. No dudamos que el actual gobierno tiene militantes o allegados que superan con creces estas exigencias. Pero, hay la duda que existe es que las exigencias se bajan para nombrar a comisarios políticos. Hacia allá se va.

4. Los investigadores desaparecen del Consejo Directivo del Instituto. Así en el artículo 19 se contemplan los trabajadores y los estudiantes. “… estará integrado por  el(la) Director(a), por el(la) Subdirector(a) de Investigación, el Subdirector(a) de desarrollo tecnológico, el(la) Subdirector(a) de Formación y Socialización, dos representantes designados por la Autoridad en materia de Ciencia y Tecnología e Innovación, dos representantes electos de los trabajadores  y un representante electo de los estudiantes“.

5. Tradicionalmente la evaluación de la actividad científica se sustenta en dos principios: a)  la publicación de los resultados en revistas científicas de reconocido prestigio. b) la citación de los “papers” por otros investigadores. Lo anterior no se expresa taxativamente y en la Ley se busca “ampliar” ese espectro de exigencias. Así en el artículo 33 se indica que la evaluación y permanencia de los científicos en el instituto se tomará en cuenta:
“1.- El avance de los proyectos de investigación, desarrollo o innovación con sus respectivos productos.
2.- La dedicación y la calidad en la formación y capacitación, así como en la prestación de servicios y asesorías.
3.- La socialización, democratización y divulgación de los conocimientos generados.
4.- Las actividades de Ciencia, tecnología e innovación en espacios académicos, socio-productivos y socio-comunitarios.
5.- Las actividades de gestión en Ciencia Tecnología e Innovación”. 
Las dos primeras de estas exigencias se pueden asimilar a las tradicionales actividades para la evaluación de la actividad científica, aunque no se refieran específicamente a la publicación en revistas reconocidas y la citación de los resultados.  Ahora se incluyen tres mas que nada tienen que ver con lo anterior. ¿Cuál es la razón de ello? ¿Qué peso comparativo tendrán las dos primeras frente a las restantes? ¿Cómo se entiende la socialización, democratización y divulgación de los resultados científicos de campos super especializados  como los de los investigadores del IVIC, en particular en espacios socio productivos o socio comunitarios?  Creemos que es un conjunto de supuestas “buenas intenciones” que quitaran tiempo fundamental a los investigadores para dedicarse a lo medular, producir ciencia de calidad internacional, que es lo que caracteriza al IVIC hasta ahora.
Lo anterior cambia radicalmente la naturaleza del actual IVIC, como productor de ciencia de calidad internacional. Los artículos que hemos mostrado desvirtúan totalmente lo existente. Ahora, se tendría un instituto con comisarios político que tienen “alguna” formación científica.  El cambio es radical. ¿Será posible que subsista el IVIC como productor de ciencia con reconocimiento internacional como el fundado por Humberto Fernandez Morán y Marcel Roche? Lo dudamos. La ley aprobada por la AN instituye una nueva y diferente institución. No son cambios cosméticos. Será la muerte del IVIC. Esperamos que quienes asumen los principios que han sutentado el Instituto hasta ahora no caigan en la ingenuidad de creer que es posible detener este ataque con articulos cosméticos en la versión dfinitiva que sin duda aprobaría la AN.

55 Aniversario de la Escuela de Educación

Humberto Ruíz

 

La próxima semana se conmemora el 55 aniversario de la Escuela de Educación de la ULA fundada en 1959 y perteneciente a la Facultad de Humanidades.

La añosa Escuela de Humanidades, inspiración de Américo Castro  y Mariano Picón Salas, durante la gestión rectoral de Joaquín Mármol Luzardo,  fue establecida en  junio de 1955.

Ramón Rivas Aguilar ha mostrado la inquietud que animó los inicios de la Escuela, ahora Facultad de Humanidades, tal como quedó plasmado en el decreto de fundación que indicaba:

“Se crea la Escuela de Humanidades, dependiente de la Facultad de Derecho de esta Universidad, la cual tendrá por objeto principal formar profesionales en las ramas de la Filosofía, la Historia, la Literatura y la Filología, a la vez que procurará integrar con un fundamento cultural amplio y racional los estudios profesionales que se siguen en las distintas Escuelas Universitarias.”

Pero, si bien ese espíritu humanista animó tempranamente a la Facultad de Humanidades, la incorporación de la Escuela de Educación a la Facultad y las demandas sociales de docentes  para bachillerato y para la escuela primaria, hizo que creciera en importancia la formación docente. Actualmente  la matrícula de educación representa el 59% del total de la matrícula de pregrado de dicha facultad.

En la celebración del 50 aniversario hace ya cinco años, la profesora Josefina Peña González, quien fuera estudiante de la primera promoción recordaba  que habían empezado ochenta y tres alumnos y sólo seis se habían graduado. Pero, desde ese primer grupo, mucho agua ha pasado bajo los puentes. El logro mas importante en nuestro criterio ha sido que la Escuela de Educación ha asumido un perfil de institución de formación docente en particular con la incorporación de las llamadas menciones científicas, el preescolar, la educación física y la básica integral y posteriormente algunas otras. Ese perfil docente ha incidido incluso en el resto de las escuelas de la Facultad y de la propia Universidad. De allí el establecimiento de las carreras de Educación, tanto en el Núcleo de Táchira como en el de Trujillo.

El próximo lunes 29 de septiembre se dará inicio a la Semana Aniversario de los 55 años de la Escuela de Educación y nos han invitado a dar unas palabras. El acto será  en la Cátedra Simón Bolívar de la Facultad de Humanidades y Educación, en el Núcleo Líria, a las 9:30 am. Por lo menos a algunos de nuestros fieles lectores, nos encantará contarlos en el público asistente.

Lema y escudo de Mérida

Escudo de la Ciudad de Mérida
Escudo de la Ciudad de Mérida
Hace cincuenta y ocho años los merideños se dedicaban, entre otras ocupaciones,  a preparar la celebración de los cuatrocientos años de fundada  la ciudad, cosa que habría de suceder  el 9 de octubre de 1958.
Es decir, estamos hablando de lo que ocurría  en la Mérida de 1955.
Descubrieron los habitantes de la ciudad que, pese a los cuatro siglos de existencia, no se habían ocupado de definir el escudo,  ni de escoger el  lema  que identificase la ciudad.
Nombrada la junta de celebración de la esfemérides, se dedicaron a organizar un amplio programa de actividades y también de construcciones que, entre otras cosas, logró cambiar el trazado urbanístico de la población.
Lo que hoy queremos resaltar,  para nuestros lectores, son dos cosas que discutieron y decideron en ese entonces. La definicion del lema de la ciudad, que existe desde esa época  y el escudo de la urbe serrana.

 

Se debio a Pedro Nicolás Tablante Garrido la propuesta del lema de la ciudad,  quien para la época trabajaba en la Dirección de Cultura de la Universidad de Los Andes (ULA), bajo la dirección Mario Spinetti Dini.  El lema de la ciudad quedó así: “NON POTESTES CIVITAS ABSCONDI SUPRA  MONTEM POSITA”.  Es decir, que en la traducción al castellano dice:  “LA CIUDAS QUE ESTA EDIFICADA SOBRE UN MONTE,  NO PUEDE SER ESCONDIDA “.
En realidad el proponente mostró al menos una veintena de versiones de diversos autores  de la frase, atribuida, a lo largo de siglos, a Jesús de Nazareth en el Sermón de la Montaña. Se refería a una de dos ciudades  que están  en las montañas que circundan el lago Tiberiades: Safed o Tabor.
Pese a haberse aceptada la idea de Tablante Garrido para ser incorporada como lema de la ciudad, no se respetó el texto de la propuesta inicial, aunque sí el sentido último que fue el recogido en el lazo verde superior del escudo y que dice: NON POTESTES CIVITAS ABSCONDI SUPRA  MONTEM POSITA. Frase tomada a su vez de Mateo V, 14b.  Es decir, el lema de Mérida quedó: LA CIUDAD QUE ESTA EDIFICADA SOBRE UN MONTE NO PUEDE SER ESCONDIDA, Abundó Tablante Garrido en las diversas variantes de la frase. Todas expresan la singularidad de una ciudad  que no se puede esconder por estar en la cima de una montaña, que todos pueden ver.
El escudo de la ciudad fue obra de Don Mariano Uzcátegui,  que el Concejo Municipal del Distrito Libertador,  en acta número 17 de del 24 de agosto de 1955, lo declaró oficial y que hemos presentado al inicio del texto. Resalta también en el escudo de la ciudad, la Cruz de Santiago en rojo y los diez y seis cañones  que los merideños ofrecieron al Libertador, cuando en 1813, funden las campanas de las iglesias de la ciudad para proveer a los patriotas  de armas para la Guerra de Independencia.
Una decisión tam importante, definir el lema y el escudo de la ciudad,  no estuvo ajena a los intereses y las ejecutorias de la Universidad de Los Andes. De tal forma  que, la institución decidió conmemorar esta decisión y contrató la elaboración de una medalla alusiva  al hecho y además, decidió incorporar un vitral con el escudo de la ciudad en el edificio del rectorado, que en ese momento se encontraba en construcción.

Finalmente, la Universidad de Los Andes decidió hacer una medalla que recordara, tanto el escudo  como  el lema de la ciudad.  Para ello contrató con una compañía suiza  establecida en Nauchatel, en la población de Le Locle,  de nombre a Huguenin Medailleurs SA, la medalla en referencia. De tal forma que, el 9 de octubre de 1958, la ULA pudo entregar al publico la medalla que se muestra en el texto y que conmemora los cuatrocientos años de fundada la ciudad,  el escudo recientemente elaborado con el lema de la ciudad. En el anverso de la medalla se colocó el escudo de la universidad y su lema: “INITIUN SAPIENSE TIE TIMOR DOMINI”. Lo cual en su traducción al castellano expresa que: “EL ORIGEN DEL CONOCIMIENTO ES EL TEMOR A DIOS”.
Han pasado los años y la afirmación anterior está muy alejada de la inspiración y la práctica de los profesores e investigadores de la Universidad de Los Andes. Pero, también es cierto que, no hay que desechar la tradición, sino incorporarla a las nuevas direcciones que la institución asume hoy y tendrá en el futuro. En este caso, con una de sus funciones primordiales que la definen como institución de educación universitaria, la producción de conocimientro científico.
Algunos años después se hizo una copia de la medalla de 1958, que ha servido para obsequiarla  a los visitantes ilustrres, tales como embajadores, científicos repurados y demas personalidades importantes, que han visitado la Universidad de Los Andes.
Quede esta referencia para recordar el origen de la medalla emeritense de la ULA, su origen y la relación con el lema de la ciudad.

Ciudad de libros

Humberto Ruíz

 

Con el título de Ciudad de Libros, hemos presentado un trabajo académico para ingresar a la Academia de Mérida, como Miembro Correspondiente Estadal, circunstancia  que se realizará  el próximo miércoles 11 de septiembre de 2013.

En poco más de ciento cincuenta páginas mostramos una visión genérica,  aunque no superficial,  de la relación que ha tenido la ciudad de Mérida con los libros,  desde su fundación el siglo XVI hasta la actualidad, en la segunda década del siglo XXI.

Como es común el tema ya ha sido tratado por otros investigadores. Varios han escrito sobre el tema de  los libros en  Mérida, a quienes agradezco por sus aportes. Nosotros estamos mostrando una visión comprensiva de los libros  y Mérida en más de cuatro siglos y medio y hemos aportado una diversidad de aspectos  que no han sido tratados  con anterioridad.
Se ha escrito sobre los primeros volúmenes que llegaron con certeza hasta aquí en el siglo XVI, cuando se instaló el Colegio San Francisco Javier  de los Jesuitas, hasta la inmensa biblioteca que incluía libros prohibidos por la Iglesia Católica, que trajo el segundo obispo de Mérida Fray Manuel Cándido Torrijos y Regueiros en las postrimerías del siglo XVIII.  Otros han enfocado su interés en los desatinos y desgracias que sufrió la biblioteca del Colegio Seminario durante la Guerra de Independencia, en la primera parte del siglo XVIII.  Nosotros hemos hecho aportes a partir de los documentos de declaración herencia registrados  en Mérida  en donde aparecen  los libros de quienes dejaron bienes de fortuna, para mostrar la complejidad de los libros que hasta aquí llegaron y se leyeron.
Otros investigadores han dedicado esfuerzo de indagación  para mostrar la labor de Caracciolo Parra y Olmedo, Rector de la Universidad de Mérida, y a quien se debe la organización moderna de la biblioteca de esa institución en manos de Juan Nepomuceno Pagés Monsant,  en las últimas dos décadas del siglo XIX. Entre este siglo tan complejo y el siguiente, hemos logrado recopilar datos sobre algunas bibliotecas de intelectuales y bibliófilos que dieron un perfil de ciudad culta e intelectual, más allá de la influencia ejercida por la misma universidad.
Paradójicamente, los trabajos académicos, sobre los libros y las bibliotecas en Mérida durante el siglo XX son menos, aunque los hay y muy buenos.  Aquí, la historia de las bibliotecas y las  imprentas de la institución, y el establecimiento de la Imprenta de los Talleres Gráficos Universitarios en la segunda mitad de los años cincuenta del siglo, es lo que se ha tratado con mayor profusión.  Nosotros por nuestra parte, a partir de entrevistas, hemos reconstruido el entorno  de fines de la década de los cuarenta hasta finales de los sesenta, en relación  con la imprentas privadas y las librerías que existieron en esa época.
Las últimas cuatro décadas del siglo pasado y la primera del siglo XXI, ha sido poco analizado el tema de los libros, aunque si el de las bibliotecas de la ULA.  Sin embargo, es en este tiempo cuando ocurren las mas importantes transformaciones que hoy caracterizan la relación de la ciudad con los libros, las bibliotecas y las imprentas. Hay que destacar la organización de la Feria Internacional del Libro y la instalación del Repositorio Institucional de la ULA. Con esto último se le ha dado visibilidad internacional a la universidad de Mérida, al acumular millones de visitas en el ciberespacio.  Y además, ofrecer para su consulta libre,  no solo libros  sino una colección de revistas  digitales, en una amplísima  diversidad disciplinaria, dirigidas por profesores de la institución o en conjunto con personal de otras universidades e instituciones de investigación del país.
Son cuatrocientos cincuenta y cinco años de una vinculación compleja, permanente, muy rica que ha variado con el tiempo entre sus habitantes con los libros.  Se analiza  el papel de sus autoridades, sus lectores, sus escritores  y sus editores con las obras que hasta aquí se traían y luego se comenzaron a producir. Sin dejar de insistir en la condición de ciudad alejada de los grandes centros políticos y económico, de difícil acceso asentada  en las estribaciones de los Andes, hoy venezolanos, que la hubiera signado a una vida provinciana  y hasta miserable en los aspectos del intelecto y el espíritu. Los libros la han hecho otra cosa. Lo que hoy es: una pequeña ciudad culta que destaca por ello en el país y ahora en el ciberespacio.
Si está interesado en estos temas, y tiene tiempo, le invito para acompañarnos a la lectura del discurso que amplia las ideas aquí esbozadas.

Tanta lagrima resulta sospechosa

Humberto Ruíz
Hace un rato terminé de leer el segundo de los dos mejores artículos  que se han escrito en esta semana sobre Chávez. Me refiero a: La Hora del Sentimiento de Milagros Socorro. El otro trabajo, que en mi criterio acompaña al de Milagros Socorro, es: Lo bueno, lo malo y lo feo, de Moisés Naím.  Se pueden localizar en la red en las notas que hemos incluido. Ambos me han inspirado para volver sobre el tema  que parece acompañarnos hoy, a todos los venezolanos.
Lo que escribo ahora son algunos recuerdos, que casi son pesadillas de estos catorce últimos años.  No quiero que me queden por dentro y  por eso los quiero compartir.
Debo manifestar para quienes me leen que mis diferencias con el teniente coronel nacieron en el momento justo en que pronunció su celebre: “Por ahora”Lo vi con el horror de quien se imaginó en ese instante,  todo lo que vendría después y de lo que, lamentablemente, no me equivoqué, salvo en los énfasis.
En esos tiempos del fallido golpe militar daba clases a estudiantes del primer semestre de la Escuela de Educación de la ULA y con tristeza vi cómo, el encantador de serpientes que era, logró hipnotizar a muchos venezolanos,  entre ellos a muchos de mis alumno.  En la discusión que hicimos en clase  les dije: recuerden que Uds. van a trabajar con las ideas, deben enseñar a pensar críticamente a los niños y los jóvenes. Este aventurero es un militar autoritario que terminará persiguiendo a la disidencia (hoy Simonovich, Afiuni, todos los presos políticos y exiliados) y al pensamiento crítico (cerco económico a las universidades autónomas). En fin, lapidario les dije: Ustedes serán maestros y profesores,  no  vendedores o dependientes de negocios para quienes la libertad de pensamiento no es el centro de su actividad laboral. Pero, el énfasis expropiador llegó hasta  los pequeños empresarios y agricultores (recordemos al mártir Franklin Brito) y ellos también han sufrido el afán del personaje totalitario.
Volví a escuchar al Teniente Coronel, gratamente con asombro, en el discurso que dio frente al Ateneo de Caracas, la noche que ganó la primera elección presidencial. Entonces aspiré  que ese discurso de amplitud y de coherencia por una Venezuela mejor se concretara. Pero me equivoqué.
En otras dos oportunidades escuche  con atención casi como por la obligación de hacer una tarea al Teniente Coronel.  La primera de estas veces, cuando iba a decretar un aumento de salario para los profesores universitarios. Esa intervención la escuché en conjunto con un amigo barinés y me sorprendí  que el amigo preveía al argumento del Presidente. Era como un eco adelantado de lo que iba  a decir.  De ello saqué  como  conclusión que había  una cultura de la oralidad  llanera, de la que era poseedor el personaje. Pero, para mi, como montañero,  esa manera de pensar y hablar  me pasaba por el lado,  mas bien con disgusto.
La última vez que escuche a Chávez fue el 17 de junio de 2010, cuando “abanderó” a los estudiantes de Medicina Integral Comunitaria, quienes marchaban a realizar sus pasantías  en las instituciones de salud. Allí, como en sus mejores tiempos, se paseó de arriba  a bajo, para terminar ofreciéndoles un aumento de sus becas  y diciendo tres mentiras del tamaño de una catedral. Primero, que era la primera vez  que los estudiantes universitarios de medicinas iba  a realizar pasantías, segundo que solo en su gobierno se becaba a los estudiantes universitarios  y que, finalmente, se estaban terminando los libros de texto para ellos. No es el momento de recordar lo que escribí en ese momento sobre las tres falacias. Por ello y por todas las mentiras y medias verdades que dijo cada vez que abrió su boca, debo expresar que comparto con Milagros Socorro lo que dice sobre el personaje y la  absoluta ignorancia que tenía sobre muchos temas. Hago mía su afirmación de que:… nunca, en ninguna circunstancia percibí ningún atractivo en la figura de Chávez, jamás experimenté la sensación de estar escuchando una persona inteligente, articulada, sensible ni mucho menos formada”.
A lo largo de estos catorce largos años, siempre he votado y lo he hecho en contra de éste régimen. Son tres períodos presidenciales de los de antes, que permitían cambiar regularme presidentes y a los partido político que los apoyaban.  De lo único que me arrepiento es de haber votado por  Arias Cárdenas, militar al fin de cuentas.  Ahora nos tratarán de imponer a un civil del que solo se conoce su pasado de encapuchado y reposero dirigente sindical. De tal manera que hoy, escribo desde los sentimientos, como Milagros Socorro. Y anticipándome a que en unos días más comemzaran los milagros,  lamento estos años de pesadilla  que de mi parte haré lo indecible para que terminen y que se logre sacar de los venezolanos, lo mucho bueno  que tenemos. Y que estos días de malabarismo simbólico, lloro real o ficticio y bonche encubierto, terminen para siempre.

Muere Chávez: quedan los problemas

“Cuando se produzca la falta absoluta del Presidente electo o Presidenta electa antes de la toma de posesión, se procederá a una nueva elección universal, directa y secreta dentro de los treinta (30) días consecutivos siguientes. Mientras se elige y toma posesión el nuevo Presidente o la nueva Presidenta, se encargará  de la Presidencia de la República  el Presidente  o Presidenta de la Asamblea Nacional”
Artículo 231
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela
“No podrá ser elegido Presidente o elegido Presidenta de la República quien esté en ejercicio del cargo  de Vicepresidente  Ejecutivo  o Vicepresidenta Ejecutiva… en el día de su postulación o en cualquier momento entre esta fecha y la de la elección”
Artículo 229
Constitución de la República Bolivariana de Venezuela
Afirmar que podemos escribir esta página sin pena por la muerte del Presidente de los catorce últimos años no es cierto.

 

Humberto Ruiz

Nuestra pena es por Venezuela y por los millones de nuestros compatriotas que sienten que se les ha muerto un padre, un amigo, un amor (Cabello Dixit).  Y eso es doloroso para ello, se debe entender, pero además señalar que más allá de Chávez,  hay que mirar el país y su necesidad de reconciliación y progreso. ¿Estaremos en capacidad de hacerlo, -es decir reconciliarnos y progresar- mas allá de las declaraciones y del duelo de sus seguidores?.
Se debe entender que Chávez es heredero de un sentimiento y una preocupación por la población desheredada, de las oportunidades sociales y económicas de este país. Que la ilusión de riqueza que permea a la Venezuela petrolera, sólo Chávez estuvo dispuesto a dársela a los más necesitados, según sus seguidores.  ¿Cómo rescatar esto y a la vez luchar para que se convierta, más allá de una ilusión, en una realidad? ¿Cómo hacer de la sociedad venezolana un país de oportunidades y de progreso para todos?  ¿Cómo hacer para acabar con el populismo y el clientelismo que estimuló  y usó Chávez para permanecer en el poder, por casi tres período, sin haber dejado más que esa ilusión de preocupación y con tantos otros problemas?
El primero de esos problemas es sin duda  el crecimiento del Estado en detrimento de la sociedad  y de su capacidad productiva.  Tenemos un Estado inmensamente rico y una sociedad cada vez mas pobre y dependiente de ese Estado macrocefálico e ineficiente.  ¿Cómo hacer para desmontar ese Estado y crear una sociedad ágil, productiva e innovadora?
El segundo de los problemas que nos deja Chávez es: ¿cómo hacer para reconciliar a los venezolanos  y luchar para desaparecer el falso dilema  que mi posibilidad de  progreso personal, pasa por la liquidación de quien tienen riqueza o yo crea  que la tiene, o de quienes se diferencian de mi o yo creo que son distintos?
Y el tercero, es en nuestro criterio: ¿Cómo hacer para reinstitucionalizar y fortalecer la sociedad en el marco legal de la constitución?  Y esto pasa por las dificultades que plantea la continuidad administrativa, la legalidad  y la legitimidad que establece la constitución del país.
Y estos tres problemas deben resolverse  en conjunto, en medio de una grave crisis económico  y de una inmensa anomia social.
La hora que vivimos es compleja y llena de grandes dificultades que requiere inteligencia, humildad claridad y fortaleza. Muere Chávez y nos quedan todos los problemas y los  que podamos o no agregar todos los venezolanos, en particular la dirigencia,  en los próximos tiempos.