Venezuela: De la inestabilidad a la transición a un nuevo tipo de sociedad. Aproximación a una explicación consensuada

Desde hace días he querido escribir y desahogar tantas apreciaciones que tengo sobre lo que sucede en Venezuela, pero pensar en mi hermana fallecida hace apenas una semana me tiene apuntando hacia otras cosas, sin embargo, justamente les escribo porque es lo que hubiese querido ella, siendo franca, directa con un verbo sin anestesia, funcionaria analítica y comprometida, lejos de todo fanatismo…, frente a ella les hablaré a tirios y a troyanos sobre algo que igualmente a todos nos inquieta. Hablaré sin fanatismos, pero con el compromiso de contribuir a revelar algunos de los problemas de base que nos han conducido a la situación que vive nuestro país en la actualidad.

UNO. Venezuela llegó, como pocas veces en su historia, a una coyuntura política y socioeconómica en la que se debe optar por un contundente golpe de timón, sea que de manera inteligente lo haga el gobierno, o que de forma aleccionadora lo haga el resto de la sociedad. Dentro de las formas en que puede hacerlo el resto de la sociedad, puede ir desde una inusitada presión de las bases pro gobierno junto con tantos otros sectores que decidieron apostar a la paz y a la cooperación, hasta un brutal derrocamiento cuyo intento continúa en curso desde el pasado 12F.

Visión 1: Viene una transición hacia una nueva sociedad tendiendo a ser más segura y productiva, más integrada y consensuada, sea por la rectificación del gobierno, o bien por una actuación como nunca de las bases sociales, no quisiera pensar en un peligroso e insustentable derrocamiento con dilatadas consecuencias nada aseguradas para todos.

DOS. Lo anterior nos vuelve a la coyuntura. Falta un puente que nos permita no estrellarnos en un enorme vacío. Las opciones que se plantean en la actualidad (28F), propuestas por tirios y troyanos, son absolutamente inviables, vamos directo al impacto. No se trata que tirios y troyanos pacten y se den la mano en un gobierno común, porque no se trata de la falta de un puente entre ambos; viajan por vías totalmente distintas con objetivos muy opuestos, por tanto ni siquiera con puentes de amor llegarán a encontrarse. Me refiero más bien a un cable a tierra que haga viables sus propuestas.

Visión 2: Así dejen de odiarse e insultarse tirios y troyanos en Venezuela, igual se estrellarán y, con ellos, a toda una sociedad que mira expectante aguardando que sus respectivos mesías les salven. No necesitan un puente, sino un cable a tierra; políticas, medidas y acciones que procuren que el modelo no se caiga por medidas similares a las que resultaron suicidas en la década de 1980, con tardías y peores rectificaciones en la década de 1990, pero tampoco con medidas insustentablemente maravillosas (crecientes desde la década de 1970 y cada gobierno no ha hecho más que profundizar la insustentabilidad) que dependen de ingentes recursos que penden de un hilo muy delgado: altos precios del producto que representa el 95% de la generación de dólares en Venezuela, el petróleo.

TRES. El modelo de participación política colapsó. El Estado, contrario a lo establecido en nuestra actual Constitución Nacional, volvió a corporativizar y direccionar la participación política a través de una férrea maquinaria partidista pero, aún negándolo, no logra dar con el verdadero modelo de participación política, al menos el prometido en la carta magna de 1999.

El cierre de la década de 1980 y algunos años sucesivos, se caracteriza en parte por el mayor desprestigio de los partidos políticos y por el enorme avance de los grupos de base en todos los campos (ecología, enfoque de género, cooperativismo y un largo etcétera). El rechazo a los partidos superaba el 90% en muchas encuestas nacionales. Por vez primera en unas elecciones presidenciales (diciembre 1993) no llegan a la final el bipartidismo hegemónico. En segundo lugar llega una novedosa propuesta de centro izquierda (La Causa Radical, o “Causa R”) y en primer lugar llega un viejo caudillo demócrata cristiano en apariencia reinventado con nuevas alianzas de centro derecha y centro izquierda igualmente. Cualquier candidato debía tener discursos casi de izquierda, reinvindicacionistas, para poder al menos despertar algún interés en el electorado. De todas formas la participación del electorado fue considerablemente baja.

La revolución bolivariana, desde su llegada, despertó simpatías justamente por la visión antipartidista y de amplia participación alternativa. Hace una década, el gobierno venezolano junto con una muy mala asesoría en materia de tendencias universales de la participación social, fue dejando de lado a los partidos de la alianza de izquierda y de centro izquierda, y alineó por completo la participación política, incluyendo la de la enorme masa que jamás hemos estado en partidos políticos, en torno a un nuevo y poderoso partido único. El partido único aceleró y catalizó lo que muchos rechazamos en el pasado: la extrema polarización y el bipartidismo corporativizado como escalera para acceder a un cargo de elección popular y en muchos casos para optar a cargos dentro de la administración pública. Concesiones, contratos, áreas de desarrollo…, se llegó al momento en el que el monopolio del estado burgués (dueño de los medios de producción) asfixiaba no por el socialismo (aunque muchos no lo crean) sino por la exclusión de los factores no alineados en la toma de decisiones, en la administración y ejecución de la economía nacional (incluyendo estadal y local). La implosión debía suceder.

Visión 3: En un organismo sano (digamos el cuerpo humano), no puedes alimentar un solo órgano a costa de la penosa sobrevivencia de los demás, así sean esos otros órganos una “minoría electoral”. La oferta electoral del comandante Hugo Chávez en 1998, junto con la oferta constituyente en 1999, era justamente el anti partidismo, tanto así, que la Constitución Nacional de diciembre 1999 (reimpresa en marzo 2000), vigente en 2014, establece novísimos canales para la administración de las decisiones nacionales y el manejo de la economía. Sin embargo, el centralismo administrativo y la maquinaria partidista única, no sólo crecieron in extremis, sino que aplanaron las intenciones y el mandato constitucional haciendo inviable el modelo actualmente planteado. Muy tarde el gobierno nacional coopera por medio del Consejo Federal de Gobierno (activado década y media después de creado), intentando regresarnos al deber ser de la planificación nacional concertada, lo cierto es que la maquinaria partidista única está muy por encima, incluso de la organización comunal, lo cual implosiona y lesiona el mandato constitucional. Ya es tarde para reformas.

CUATRO. El modelo económico colapsó. Honestamente hay que ser muy ignorante en la materia para decir lo contrario. No puedes palear el desabastecimiento con ingentes importaciones, porque reventarás (como viene haciéndose) a los pocos productores que, a pesar de todo, continúan produciendo para todos. Hace días, por ejemplo, fue aprobada una suma de dinero enorme para la importación de una cantidad de pollos que cubrirá prácticamente toda la demanda nacional y será colocado a muy bajos precios en los centros de distribución dispuestos por el gobierno nacional. Con medidas como esta indudablemente incrementas la seguridad alimentaria, pero se echa por tierra la soberanía alimentaria por cuanto destruirás a través de una verdadera competencia desleal (al peor estilo capitalista) a los pocos productores avícolas que se mantienen en pie en nuestro país, incluso a los que apoyan al gobierno. Medidas así las vemos en innumerables sectores, subsectores y rubros de nuestra economía.

El Estado debe intervenir y no dejar de hacerlo, pero no debe operar la economía. En economía y ciencia política, “intervenir” es una cosa (diseño y monitoreo de políticas públicas, medidas y acciones de gobierno), pero operar es otra (manejo directo de las empresas y del circuito comercial, por ejemplo). Aquí tirios y troyanos no atinan en ningún caso, porque la oposición no quiere que el gobierno intervenga en la economía (o que intervenga lo menos posible) y a su vez el gobierno, contrariamente a la doctrina verdaderamente socialista, se hace cada vez más burgués (dueño de los medios de producción) y burocrático (ha crecido el tamaño del Estado a niveles extraordinariamente inoperantes). El gobierno nacional ha apostado a dar por seguro (redundo) que es mejor que él maneje todas las empresas y circuitos comerciales, cuando digo todos, son todos los rubros, subsectores y sectores de la economía, representados por una infinidad de empresas públicas, desde fábrica de papel y plantaciones forestales, hasta invernaderos para producir tomates y pimentones, junto con las cadenas de abastos donde venderlos, pasando por puertos, aeropuertos, aduanas, hoteles, líneas aéreas, fábricas de cemento y de yogurt, constructoras, transportistas, tiendas de agroinsumos…, en fin, la burocracia que tanto criticamos en el pasado, se quedó verdaderamente corta, pero ahora somos aún más improductivos, y no hay excusa que logre justificar el estado actual de dicha improductividad. Una enormísima parte de los medios de producción, insumos y materias primas, están en manos del gobierno, no hay razón para que no nos autoabastezcamos en tantos y tantos productos, es igualmente inexplicable que no exportemos tantos rubros, como los que hasta hace pocos años llevábamos al mercado internacional (café, tabaco, plátano, hierro y un preocupante etcétera).

Visión 4: El Estado puede y debe intervenir en la economía, pero hasta tanto no deje de operarla, no saldremos de la pesadilla de la improductividad. Además, las empresas del Estado no pueden seguir manejándose con un complaciente subsidio que sigue proviniendo de los hidrocarburos, deben ser eficientes, productivas y rentables. Aparte, las empresas o bien son manejadas por las comunidades organizadas que demuestren ser (altamente) competentes en la materia (Art. 184 de la Constitución Nacional) o son manejadas por concesionarios privados con un eficiente monitoreo del Estado. La economía hace años colapsó, el modelo debe cambiar radicalmente en este preciso momento o antes, si fuera posible.

CINCO. El modelo social colapsó, y me referiré a tan solo a la inseguridad y el hipócrita discurso de los derechos humanos que pareciese hecho para complacer a la comunidad internacional y no para mantener a salvo a la población que vive o transita dentro de Venezuela. Por otra parte, respecto a la salud, deporte, educación, inclusión social, especialmente de los adultos mayores, no haré en este caso mayor referencia, porque existen (aunque radicales de oposición lo nieguen) importantes avances, muy por encima de más de la mitad de los países del planeta Tierra. No existe país alguno que destine tanto como el 64% de su presupuesto en inversión social, sólo en Venezuela sucede eso.

Volvamos al tema que más hace migrar venezolanos a otros países, más que las tensiones político partidistas y las oportunidades económicas, nos referimos a la inseguridad. Desde los años 1992-93 Venezuela dejó de tener los niveles de violencia y criminalidad promedio de Latinoamérica, superó dicho promedio y no ha dejado de empeorar la situación, son más de dos décadas siendo un país entre violento y muy violento. Cinco gobiernos continuos (incluyendo los seis meses de Ramón J. Velásquez) sin poder arreglar el problema…, abundantes recursos y excusas cada una más torpe y cómplice que la otra. Estamos entrampados en el tema de la modernización del sistema judicial, la atención al debido proceso y la religiosa reverencia al tema de los derechos humanos; si en Venezuela no agarras a un delincuente con las manos en la masa, no puedes acusarlo, tampoco procesarlo. Es tan ridículo como inviable el proceso judicial en nuestro país, y eso que no hemos entrado en detalle. Además, tirios y troyanos se denuncian y empujan mutuamente en materia de derechos humanos, en tanto el hampa hace fiesta. Son tan estúpidas ambas posturas como cebos para que sigamos en la trampa de la inseguridad personal…, egoístas que sólo alcanzan a ver el daño que uno le hace al otro sin percatarse que abandonan el rol consensuado y contundentemente decidido que deben ejecutar (juntos).

Visión 5: Gobierno y oposición se exigen mutuamente pactos de no agresión, el egoísmo no les permite una fuerte y sólida actuación conjunta contra el hampa en Venezuela. Corruptos tirios y corruptos troyanos se tapan mutuamente como un corolario de ese pacto de no agresión, con ello todo un manto de impunidad drena al resto de la sociedad y respalda al hampa común y al crimen organizado, que tienen cada vez más cómplices dentro y en torno al Estado. Verbigracia, cada vez que es desmantelada una banda criminal algún funcionario está asociado a ella. Peor aún, entre tanto se siga manejando el hampa con guantes de seda, seguiremos como estamos, con los índices tan graves y alarmantes de robos a mano armada y muertes violentas.

SEIS. El modelo de administración pública colapsó. Aquí no hay por quién meter la mano, me refiero a quien defender. Me he sentado a revisar presupuestos formulados 2010, 2011, 2012, 2013, tanto de gobernaciones y alcaldías de la oposición como del oficialismo chavista, ambos asombran en la manera de cómo buscan justificar sus presupuestos, siguen midiendo resultados por la ejecución de recursos (gestión presupuestaria), y no por las metas de impacto social asociado a una visión estratégica de proyectos (gestión de políticas públicas). De igual forma le he dedicado tiempo a revisar manuales de organización, cargos, funciones y procedimientos de ambos (algunos ni siquiera los tiene); estructuras orgánicas erráticas, vínculos funcionales y canales de comunicación administrativa mal presentados en los organigramas, con razón en la práctica no hay a quién defender, sea tirio o troyano.

Ambos desoyen una manera más estratégica de gerenciar los recursos y los problemas públicos, se los traga la cotidianidad de la burocracia administrativa y tratan de darnos lecciones de sana administración mientras se esconden en la crítica al contrario. Aparte, no sistematizan la información de manera que la hagan monitoreable analíticamente y a su vez con métodos comunes al interés del intercambio de información entre entes análogos. No existe una “alcaldía modelo” o una “gobernación modelo” en Venezuela, todas insultan la inteligencia de quienes queremos encontrar el funcionario que tiene autoridad técnica y moral para erguirse como líder y emprender una crítica frontal al adversario político.

Visión 6: Sea que el Presidente Maduro persista en el cargo, o que logren removerlo y sustituirlo, no hay garantía de éxito, habida cuenta de los antecedentes en gestión administrativa de unos y otros. La administración de unos ha sido un desorden y un desastre, pero la administración de otros no ha sido mejor. Creo que este punto debe ser objetivamente evaluado por los fanáticos feligreses que rinden culto a ambas opciones de gestión, insustentables. Hasta tanto no se aborde con seriedad el tema de la modernización de la administración pública (gestión pública) la pesadilla continuará, así creas que la has cambiado al sustituir una burocracia infuncional por otra.

SIETE. Antes de este gobierno se regalaba el petróleo, en este gobierno se regala el petróleo y en el gobierno que venga se regalará el petróleo también. La más grotesca, tramposa e hipócrita crítica y a la vez oferta electoral que hacen los adversarios políticos, es que el otro regala o regalará el petróleo y el que emite la crítica dice no hacerlo o que no lo hará.

Hay que tener media neurona en el cerebro para creer que, luego de ser apoyada abiertamente por los EE.UU., la oposición al tomar el poder, seguirá vendiéndole el petróleo a los EE.UU. a 100 USD por barril; es obvio que el coloso consumista mundial presionará por volver a tener un barril de petróleo a $40, $30, $20 y si pudiese a $10 mejor aún. Recordemos que el Presidente Chávez lo recibió (me refiero al inicio de su gobierno) a poco más de $7 por barril (ni siquiera ocho dólares por barril).

Por su parte, el gobierno sabe que el petróleo es su principal herramienta de dominio en el escenario electoral interno y en el concierto de las relaciones internacionales, pero la era de los inmensos subsidios llega a su fin. Los subsidios generalizados en el mercado interno forman parte de la mayor distorsión en la economía nacional. A su vez, cambiar el petróleo por tractores, semillas o vacas en el concierto internacional, llega al punto de afianzar la iliquidez, agravada con el hecho por el cual la venta de petróleo a diversas naciones (ejemplo PetroCaribe) es a precios irrisorios, pagadero con una inicial del 50% y el restante 50% pagadero en décadas (décadas, como usted lo está leyendo).

Visión 7: Ambas maneras de comercializar nuestro petróleo son inviables. Ambas posturas políticamente antagónicas mienten. Adversarios políticos se acusan mutuamente de regalar o que regalarán el petróleo, ambos nuevamente insultan nuestra inteligencia. Tal vez la postura más peligrosa sea fijar el precio de venta a precios tan bajos como 10 a 40 USD por barril y, con ello, dejar de hacer las importantes inversiones sociales que se hacen en Venezuela. Hay que tener cuidado con esto.

OCHO. Disentir en algo te hace un enemigo, si es posible, a muerte. Hemos llegado al extremo de la aberración política en Venezuela, no puedes reconocer públicamente que el gobierno tiene importantes logros porque te etiquetan de cómplice del régimen y, con ello, una larga lista de epítetos que tienen que ver incluso con el color de piel. Te dedicas diez minutos a pasearte por las redes sociales y verás sin hurgar mucho, que inmediatamente una crítica objetiva al gobierno deriva en una serie de comentarios hirientes relacionados con la condición social y racial, con toda razón mucha gente, aún cuando les preocupa las evidentes torpezas del gobierno, les preocupa mucho más saber que parte considerable de la oposición, de llegar al poder, les volverá a invisibilizar como sucedió en el lapso que fue desde 1498 a 1998, medio milenio exactamente.

Por otra parte, no puedes hacerle críticas abiertas y necesarias al gobierno porque resultas en un burgués, oligarca, pitiyanqui, apátrida, fascista y asesino de la democracia. Esto es el colmo de la aberración, rasgos evidentemente fascistas. Pero, si tomamos al menos dos o tres de los principales rasgos que caracterizan al fascismo, ambas posturas (gobierno y oposición), son ampliamente fascistas. Aquí no hay por quien meter la mano, quiero decir defender, ambos te etiquetan, te execran y, si pudiesen, te crucifican.

Visión 8: En cuanto a insultos, desde sorna o burlas, hasta descalificativos de marca mayor, el colmo de la bajeza humana se expresa generosamente en ambos bandos, tirios y troyanos no saldrán del fango de la crisis, hasta tanto no depongan tan vil actitud. No existe posibilidad de diálogo con tal actitud.

NUEVE. Trancar el tránsito, cerrar calles y avenidas, parecía un derecho exclusivo de un sector de la sociedad y, cuando el otro lo hace se ruboriza el Estado. Fuera de los gravísimos hechos delictivos derivados del irresponsable llamado a protestas violentas (lo evidencias en las redes a diario), con un saldo de dos decenas de muertes directas, más de cincuenta indirectas, casi trescientos lesionados de gravedad, todo derivado de las protestas de calle acaecidas desde el 12F (hasta el 28F, momento de este escrito), voy a explicar cómo se le volteó la sartén al gobierno y ahora no halla la manera de recuperar el control.

Por más de década y media, los venezolanos tuvimos que acostumbrarnos a continuas trancas en calles y avenidas, carreteras y autopistas principales. Esa fue la manera de cómo barriadas populares han protestado (y protestan) cuando no les llega algún programa o recursos del gobierno, incluso cada vez que cae muerto un venezolano víctima del hampa en las barriadas populares y zonas rurales, igualmente se protesta de esta manera. Gremios profesionales de toda índoles también lo hacen (más hacia el casco central de las ciudades) exigiendo reivindicaciones salariales. Marchas conmemorativas de todo tipo convocadas por el gobierno y, en algunos casos, sin mayor planificación, se han hecho con altísima frecuencia en todas las ciudades del país. El gobierno y los adeptos del mismo, por vez primera se enfrentan a la realidad contraria: la oposición también toma las calles y tranca autopistas y avenidas.

Visión 9: la oposición descubrió la calle y ahora sí duelen al gobierno nacional las personas que fallecieron por no llegar a tiempo a un hospital a causa de las trancas de vías públicas…, las cosechas de hortalizas que no pudieron llegar a los mercados, por tanto perdidas, ahora sí son visibilizadas. Un derecho constitucional no puede exigirse o ejercerse en detrimento de otro derecho constitucional; tirios y troyanos se entramparon, ahora con cierta paridad irracional. Hasta tanto este tema no sea resuelto y, la sociedad política venezolana no acuerde otras formas más viables de protestar, el país seguirá entre paralizado y medio paralizado, a veces por voluntad de tirios y otras por actuaciones de troyanos.

DIEZ. Las conferencias de paz convocadas por el gobierno prosperarán si sabemos diferenciar quién es quién. Más que nunca, la frase “Nicolás no es Chávez” tiene vigencia para explicar este punto. Maduro no es formado para la guerra, aunque haga esfuerzos por hacerse ver con carácter muy fuerte. Por el lado de la oposición igual existen personas con muy buena capacidad para dialogar y concertar una salida viable.

La violencia está identificada y hay que saber trascender a ella. Por más que la publicidad viral a través de las redes nos hagan ver que Diosdado es el líder del chavismo (o quien lo maneja tras bastidores), o que Leopoldo es el líder de la oposición, el consciente colectivo sabe que nada está más lejos de la realidad. Nadie quiere líderes violentos o que llamen a la violencia (el férreo control de un enorme partido único -con el enorme poder que sabemos que tiene-, es una forma de violencia). Los puentes en el diálogo se sustentan en otro tipo de actores y los venezolanos lo sabemos. La emocionalidad nos ha conducido estos días, cuando logres salirte un poco de ella verás con mayor reflexión lo que aquí planteo.

Visión 10: Diosdado no es el chavismo, así como Leopoldo no es la oposición. Ambos representan el extremo que se repele, los que no sustentan el diálogo. Pido al universo por su rectificación e incorporación inmediata a otro estilo de liderazgo, más responsable. Líderes más responsables (viejos y jóvenes) están emergiendo y han sido capaces de tender los lazos en tiempo récord, no los pierdas de vista.

ONCE. Las conferencias de paz convocadas por el gobierno fracasarán si se canalizan las demandas tal como se han hecho en todas las convocatorias anteriores para dialogar con la oposición y con los actores de la economía privada nacional. Hasta ahora, las anteriores convocatorias han fracasado, hay que ser de piedra para creer lo contrario. Quien no tenga el beneplácito de algún importante actor del gobierno y del poderoso partido único, se las verá ciertamente difícil al tratar de sobrevivir por medio de su actividad empresarial. De igual forma, quien no esté fuertemente apadrinado no avanzará como opción electoral, así sea en el espacio más local o municipal. Aquí subyace parte de la verdadera razón que deriva en decenas de otros problemas. No sólo se trata de si apoyas o no las medidas de gobierno y el Plan de la Patria, se trata de quién eres y con quién estás.

No obstante, la oposición plantea algunas condiciones básicas para poder dialogar, que son honestamente inviables, como sugerir la renuncia del presidente, así como no juzgar ni apresar a los actores de oposición que han cometido delitos, pero eso sí, juzgar y apresar a los funcionarios que sí los han cometido. ¿Quién entiende esto?…, la oposición venezolana tiene suficientes intelectuales e importantes gerentes públicos y privados como para seguir cometiendo las mismas torpezas que le aíslan de la aceptación nacional. Ni hablar de las torpezas del gobierno, que busca resolver a realazos y a través de medidas efectistas los problemas coyunturales que ya se volvieron estructurales.

Visión 11: Las conferencias de paz y comisiones de la verdad, sólo prosperarán en la medida que no se sistematicen y canalicen las exigencias desde la óptica metodológica de tirios o la óptica de troyanos, debe desarrollarse una tercera metodología que asegure un acuerdo conciliador. El primer paso ha debido ser (aún estamos a tiempo) definir la metodología para exponer, validar y ejecutar los acuerdos, nos referimos al método de cómo convertir exigencias en acuerdos y que estos se cumplan. Caso contrario, no veo sino una decepción generalizada, que desencadenará actos de calle (esta vez sin retroceso alguno).

DOCE. El gobierno no es el Estado, es el administrador del Estado, que es algo muy distinto. No es un juego de palabras, es tal vez el mayor de los problemas en el país. El gobierno no puede estar por encima de la Constitución, menos elaborar y decretar planes que lo estén. Estoy exponiendo dos ideas: una, el gobierno debe limitarse a administrar el Estado y dos, para cambiar el Estado, el gobierno debe convocar los referenda que sean necesarios para hacer las consultas sobre cambios en la hoja de ruta a la cual nos debemos todos los venezolanos y todos las personas y empresas que en este país hagan vida. Este es, posiblemente, el tema central más sensible para la convivencia de la sociedad política en Venezuela.

Visión 12: La hoja de ruta tanto para el diálogo como para la integración activa de los actores políticos, es la Constitución Nacional, tirios y troyanos la desconocen (unos más que otros) y ambos dicen defenderla. Los atajos temerarios que practica el gobierno nacional para ejecutar medidas no enmarcadas dentro de la Constitución, han traído considerables percances a la salud sociopolítica y económica del país. Pero los atajos temerarios que ha llevado a cabo la oposición para acceder al poder o para desconocer al gobierno nacional, son aún más agresivos y perniciosos para el país.

Tenemos mucho que conversar pero, antes de un cambio tan radical como un derrocamiento (inconstitucional) debemos someternos al diálogo franco sobre ciertos problemas que subyacen tras la aparente confrontación político ideológica que vive Venezuela. Digo que es aparente, porque el verdadero problema es la crisis de partidos asociada a la pugna entre grupos de poder económico, que se ha vuelto cíclico en nuestro país. El desempate lo darán las bases sociales cuando despierten, se revelen a la manipulación de tirios y troyanos, y asuman el verdadero espacio que les corresponde por Constitución y la ley. Entre tanto, no me hablen más de “líderes políticos” porque eso, por ahora, no existe en Venezuela.

Prof. Samuel Scarpato Mejuto

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