Entrevista al Dr. Luis Mata Mollejas sobre el Presupuesto de Venezuela de 2013

Los libros de texto sobre la Política Fiscal afirman que el Presupuesto del Estado es el instrumento que combina  y administra Gastos  e Impuestos, con el  propósito de encausar la marcha de la economía dentro de una senda de crecimiento del bienestar general, asegurando un máximo de empleo y un mínimo de inflación; mediante la asignación de recursos públicos entre los agentes económicos y las regiones de un país, con un criterio de justicia social en el presente y sin perjuicio de las generaciones futuras.

¿Cumple con esos requisitos el presupuesto presentado a la Asamblea Nacional, como inicio de la gestión pública para el periodo 2013-2019; supuesto el propósito de corregir los errores de gestión en los 14 años precedentes, que han llevado a tener una de las inflaciones más altas del mundo, un sub-empleo de casi el 50% y una infraestructura territorial al borde del colapso?

Definitivamente, no, y veamos porque; a pesar de las ventajas que representa el tener una fuente de recursos inmensa; en lo que se ha convenido, impropiamente, en llamar Renta Petrolera.

Digamos de inmediato que no hay tal renta; al entender que con el gasto de los ingresos derivados de la explotación y exportación de petróleo se agota, paulatinamente, un patrimonio natural limitado; aunque relativamente se estime considerable, en relación al poseído por otros países. La inteligencia más limitada comprende, de inmediato, que el uso  lógico de los recursos así obtenidos es convertirlos en bienes de capital para aumentar la riqueza y  no emplearlos en gastos superfluos, como la chatarra militar, que terminan, más temprano que tarde, como aguas negras en las cloacas. Así pues, el que la mayor parte del gasto previsto en el mencionado presupuesto para 2013 (75,59%) tenga  ese destino último,  al igual que algunos rubros del Fondo Chino, señalan el primer atentado contra la justicia social.

El segundo atentado es el creciente saldo de la deuda en dólares (ver Cuadro Nº1). Aquí debemos precisar que el endeudamiento admisible es el que se auto paga; porque produce riqueza. Es decir, el que se usa íntegramente  en inversiones y no termina en el alcantarillado. Lo dicho, señala, a grandes rasgos, los errores de bulto o de concepción; que se hacen más notables cuando se detalla el perjuicio nacional que producen.

Es bien conocido por el  A, B, C, de la política fiscal, que todo endeudamiento público es un   tributo cobrado por adelantado; puesto que algún día debe ser cubierto por los impuestos efectivamente recaudados. En términos técnicos, un déficit presente debe ser cubierto por un superávit futuro. Ello lleva a considerar la evolución de la deuda pública, cuyo crecimiento sostenido (ver cuadro Nº1) involucra un riesgo de insolvencia, aunque en lo inmediato  apenas se manifieste como falta de liquides en divisas; como lo demuestra  el creciente precio del dólar y del euro en bolívares en el mercado paralelo. Si se supone que en este nuevo periodo de gobierno se deben corregir los errores del pasado, tal como fue anunciado por el Presidente de la República, el presupuesto inicial de su nuevo mandato debía demostrarlo; al menos mediante la reducción de la deuda pública y no de su incremento, como lo hace el presupuesto para el 2013 (ver cuadro Nº 2).

Los asesores de las más altas autoridades fiscales y monetarias deberían indicarles, ya que ninguna de ellas tiene credenciales académicas en Ciencias Económicas, que para ir corrigiendo  el desaguisado de los años previos, el nuevo presupuesto debería mostrar un superávit que, como mínimo, sirviese para cancelar los intereses de las deudas antes contraídas, y por supuesto, no incurrir en un nuevo déficit primario (ver cuadro Nº 2). Como ello no es lo presentado ante la Asamblea Nacional, las autoridades fiscales están contrariando las buenas intenciones del Sr. Presidente de la República.¡vaya desacato!… pero lo peor es que se pone en riesgo la solvencia fiscal de todo el lapso 2013-2019, al considerar el endeudamiento de PDVSA, que no está incluido en el cuadro Nº 1, y la merma de su futuro flujo de caja por los pagos a los prestamos Chinos.

Digamos además, para profundizar en la observación, que  el desacato se hace con alevosía. En efecto, supone el documento presentado a la Asamblea Nacional, que para evitar inciertas sorpresas desagradables, el precio estimado para el petróleo exportado es de $/b 55; cuando las previsiones expertas más  conservadoras suponen, por las circunstancias político económicas del mercado petrolero mundial, que el precio promedio estará por sobre los $/b 80. La maniobra prevista es que las insuficiencias del gasto público, en un presupuesto ya deficitario, serán cubiertas por los recursos adicionales obtenidos al contrastar los precios realizados con los presupuestados. En pocas palabras, el presupuesto presentado es deficitario porque sí;  sin razón alguna justificable; pudiéndose agrandar el déficit en el futuro porque además hay partidas de gastos esenciales con montos asignados menores a los incurridos, de acuerdo a los análisis del diario  El Universal de Caracas del viernes 26 de octubre de 2012 en su sección Economía,  página 11.

¿Cuál es el objeto de la patraña? Dejamos la respuesta a la imaginación sensata del lector; suponiendo que las Autoridades fiscales no tratan de cegar las percepciones de  la Asamblea y   las del Presidente de la República!

Pero todavía hay consecuencias más nefastas que comentar. Todo presupuesto sostenidamente deficitario, como lo muestra el cuadro Nº1, de acuerdo con los textos usuales de economía,  y como demuestra la experiencia  mundial, tienden a provocar alzas en las tasas de interés, reducción en la inversión total, alzas en los precios y devaluación del signo monetario nacional. Sirva el recordatorio a los asesores de las autoridades fiscales y monetarias, para que repasen en sus manuales el llamado análisis Mundell-Fleming; con todo el respeto que nos merecen las autoridades que no tienen por qué conocer el detalle técnico referido.  Aclaremos que lo único que pretende el  apunte  anterior es recordar que los manuales al uso hacen presumir que, con las consecuencias señaladas,  son meras ilusiones los aumentos de producción, la reducción de la inflación y del desempleo; propósitos añorados por las autoridades monetarias y suponemos también por el Presidente de la República (Ver Encarte del BCV aparecido en el universal de Caracas, 26 de octubre de 2012, sección Internacional página 1-12).

Sugerimos, entonces: 1º) a las autoridades ejecutivas involucradas, que pongan en contacto a sus respectivos asesores mediante algún seminario técnico, para que la Política Económica resulte armónica y coordinada; asunto que el Sr. Perogrullo  estima necesario. y la Constitución Nacional  también, y, 2º) a la Asamblea Nacional, que revise a fondo las premisas y el contenido del presupuesto que le ha sido presentado.

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Un comentario en “Entrevista al Dr. Luis Mata Mollejas sobre el Presupuesto de Venezuela de 2013

  1. buenas tardes doctor soy madre de un nino de 8 anos de edad que requiere de su ayuda el es epiléptico convulsiona desde que tiene 6 meses de edad como haría para tener su ayuda aquí en Venezuela hace mas de un anos no llega el aparato de estimulador del nervio vago aquí dejo mi correo y numero de teléfono para cualquier información que me pueda dar mil gracias y mil bendiciones

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