El Transporte y la Vialidad en el programa del candidato oficialista

En nuestro país es evidente el deterioro de la red de vías a nivel nacional. Sin embargo, es más notorio en las zonas urbanas, en los sectores habitados por los venezolanos con más bajos recursos,  generalmente localizados en áreas de pendientes topográficas importantes, con muy poca o ninguna accesibilidad. Para estos habitantes de la ciudad lo significativo no es moverse en lo plano, sino cómo subir y moverse en los cerros.

En relación con el tema del Transporte y la Vialidad en el programa del candidato Hugo Chávez, es necesario resaltar los siguientes aspectos:

No existen acciones que evidencien la intención de mejorar las vías en el país para que sean transitables. Aunado a ello, la inseguridad y la  colocación de chips para el control de suministro de la gasolina, ratifican la política del gobierno de inmovilizar a los ciudadanos.

El contenido de la propuesta presentada por el candidato Chávez demuestra un total desconocimiento del sistema venezolano de transporte, y la localización que tiene en Venezuela la mayor parte de la población, así como las rutas frecuentes de viajes, particularmente en lo relacionado con la comercialización de bienes y la prestación de servicios.

La propuesta desconoce las potencialidades del país. En cuanto a la incorporación de nuevas tecnologías, existe también un gran desconocimiento en relación con la administración eficiente de los sistemas de transporte y vialidad, y la experiencia que al respecto se tiene en el mundo entero.

Entre las pocas propuestas que se plantean en el programa, ya que el tema vialidad y de transporte es tratado superficialmente, se encuentra la creación de una empresa estatal de transporte público, olvidando que durante este gobierno se creó el Sistema Integral de Transporte Superficial (SITTSA), que a la fecha apenas moviliza 10% de los viajes que estimaba atender, y que obviamente no satisface los requerimientos de los ciudadanos.

Es de hacer notar que en el programa no toman en cuenta el apoyo a los transportistas, pues no hay indicios de cambios de flota, ni facilidades para el mantenimiento de las unidades. Más allá de hablar de desplazar el viejo parque automotor, con la nueva empresa estatal de transporte público, se olvida de los conductores y propietarios de las unidades de Transporte Público que en su mayoría tienen entre 13 y 15 años prestando ese servicio.

Se señala que se fomentará el uso del transporte colectivo, sobre el transporte particular, pero no se explica cómo se hará, con qué acciones se propiciará ese cambio.

En el programa hay un total olvido sobre la inmensa cantidad de kilómetros de vías de la red nacional, así como de los puentes, perdidos o deteriorados porque el sistema nacional de mantenimiento se desmanteló, no existe, y no hay señal que vuelva a retomarse.

En las propuestas del programa, no se concretan fórmulas para el empleo de nuevas formas de energía, evitar la fricción en los intercambios modales, así como tampoco la manera de resolver la conexión entre diversos sistemas de transporte, como por ejemplo en el caso de las relaciones que se establecen entre aeropuertos.

El país tiene una historia, en relación con la sustitución de medios de transporte. En 1850 se sustituyeron los medios de tracción de sangre (burro, mula) por el ferrocarril. Sin embargo, en el país hubo un gran desarrollo de la infraestructura vial. En el nuevo programa, el gobierno pretende regresar a los ferrocarriles, idea que no es descartable, pero pretende desarrollar una ambiciosa red de ferrocarriles en zonas donde la demanda es casi nula, ignorando la existencia  de buena infraestructura vial  para la demanda existente y que es suficiente para prestar servicio por los próximos cincuenta años.

Tampoco tiene sentido que se pretenda desarrollar vías férreas sin tomar en cuenta la culminación de los tramos de enlace de líneas que ya operan o se construyen, como en el caso del ferrocarril a los Valles de Tuy, y que aun no se ha proyectado completar el tramo de conexión entre Cúa y Tejerías.

Durante los catorce años de este gobierno no se ha hecho nada en materia de movilidad, en la vía que conecta Caracas con Guarenas-Guatire. En el programa las propuestas brillan por su ausencia. Continuará el viacrucis para los usuarios de ese recorrido.

Es una realidad que en el país se están formando ciudades compactas que abarcan zonas geográficas amplias. Es necesario potenciarlas en términos de movilidad, de no ser así, morirán encerradas como si fueran “campos de concentración”, cercadas por vías precarias e intransitables, con medios públicos de transporte ineficientes y con la inseguridad desbordada.

En el programa se olvidaron de la movilidad urbana, el mantenimiento vial urbano, la transitabilidad de los barrios, así como de terminar infraestructura tan necesaria como el Metro de Los Teques, el eje CCS-La Guaira, las líneas del Metro de Caracas en expansión, entre otras.

El tema de transporte sigue abordándose desde la perspectiva del país petróleo, con la idea de privilegiar la producción y comercialización de este rubro, olvidando la inminente necesidad de pensar en términos del transporte para potenciar el desarrollo agrícola y pecuario, turístico y de otros sectores olvidados de este gobierno.

En el programa se indica el fortalecimiento de los programas de vialidad rural (mantenimiento y construcción de nuevas vías), pero lo cierto es que en estos catorce años de gestión se han perdido cientos de Km. en las áreas rurales, por falta de mantenimiento y construcción de vías. No queda en el programa cómo se alcanzará este objetivo y quién lo emprenderá ya que se menciona la creación de brigadas y unidades de mecanización vial por parte de la Milicia Nacional Bolivariana, entre otros actores, para hacerlo.

Se menciona la modernización de la flota de barcos, y la infraestructura pesquera y marítima fluvial, promoviendo el uso de tecnología de punta para la protección del medio físico natural, pero es por todos conocido que en estos catorce años, tenemos la misma flota, o la pérdida de buena parte de ella, con una infraestructura inexistente o deteriorada. De igual forma, más allá de las prácticas de ejecución de obras, como la Misión Vivienda, transgreden todas las normas de preservación del ambiente, bajo la mirada complaciente de funcionarios de alcaldías, gobernaciones, MARN y demás instancias de gobierno, y en demostración obvia del irrespeto al ciudadano.

Se propone un sistema de gestión compartido para el mantenimiento de la vialidad en todo el territorio nacional, con base en el Consejo Federal de Gobierno e involucrando a todos los estados y municipios, asociado a los llamados Distritos Motores de Desarrollo; sin embargo, sabemos de sobra que en estos últimos años se ha privilegiado la centralización, y los recursos son administrados sólo por entes de gobierno central, dejando desvalidas a las alcaldías y gobernaciones.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s