La salud en el Programa del Candidato Oficialista

Las condiciones de vida de la población venezolana se han deteriorado de manera importante durante los últimos 14 años del gobierno del Presidente Hugo Chávez Frías. Son diversos los factores que han promovido este deterioro, en especial hay que destacar las graves consecuencias que la alimentación inadecuada ha tenido y continúa teniendo sobre nuestra población general y a todo nivel. La alimentación adecuada es un requisito para el buen estado de salud. .

Se ha observado que no solo la disponibilidad y el acceso a los alimentos son suficientes para alcanzar la seguridad alimentaria de la población, también la “utilización efectiva” o eficiencia de los mismos es un requisito indispensable para garantizar un óptimo estado de salud en las personas

En la última década se ha notificado en nuestro país un aumento en el número de embarazos en adolescentes, prevalencia que se encuentra entre los primeros lugares de América Latina, a consecuencia de la inexistente atención a este problema. En el año 2010 del total de nacimientos140.000; 35 de cada 100 embarazos no planificados fueron en adolescentes menores de 18 años.

Ante esta situación: ¿Cuál es la población que necesita el país para promover su desarrollo? ¿Cuáles son las condiciones que deben mejorarse para que nuestros ciudadanos puedan vivir mejor, con adecuada calidad de vida, en armonía consigo mismos y su entorno? Deben mejorarse elementos cruciales de manera efectiva y que puedan medirse para determinar el incremento en el bienestar de la población. Muchas de estas inversiones e intervenciones deben planificarse con metas a largo plazo y comenzarlas ahora, para poder apuntar al logro de condiciones verdaderamente óptimas al término de 10 años. Superar problemas como la aparición de enfermedades crónicas a edades tempranas e incluso en niños, tomará un tiempo durante el cual la población debe educarse, tratarse quienes ya tengan un problema y captar aquellos sujetos en quienes pueda y deba realizarse alguna intervención.

Llama la atención que en el programa de gobierno del candidato oficialista no se hace mención a aspectos fundamentales, dada la situación descrita anteriormente en el país, como la educación nutricional, los programas de prevención en salud, programas de atención materno infantil específicos, articulación de los aparatos de producción agrícola y ganadero con las necesidades nutricionales.

Tampoco se menciona la grave situación hospitalaria, ni la escasez de medicamentos, situaciones que agobian a los venezolanos en estos momentos. Ni la situación de los pacientes quienes requieren tratamientos de urgencia y que no pueden ser atendidos en los centros asistenciales por falta de insumos, por falta de espacio o infraestructura y cuya respuesta hasta el momento presente ha sido la construcción de nuevos hospitales “fantasmas” porque nunca se han inaugurado, en lugar de prestar atención a los ya existentes.

En el Programa de Gobierno no están contempladas las oportunidades para que los médicos, enfermeras y personal de salud venezolanos se desarrollen y no migren hacia otros países.  Tampoco  están los programas de alimentación escolar con equidad para todos y los programas de prevención, de atención a las mujeres embarazadas, los programas de educación sexual que como mencionamos anteriormente conforman la base de una población sana, productiva y feliz que pueda realmente contribuir al progreso de un país.

Las afirmaciones de profundizar en los aspectos revolucionarios del aparato productivo agrícola o la elevación de la “moral socialista” no disminuirán la diabetes, ni la hipertensión, ni la desnutrición, ni existen vacunas más revolucionarias que otras. El problema del bienestar físico y mental, la preservación de la salud de los venezolanos debe ser ahora, con acciones concretas y prácticas el objetivo: la salud.

Cuando el  candidato del continuismo contempla en su Plan de Gobierno que uno de sus objetivos en materia de salud es Asegurar la salud de la población, a través de la consolidación del sistema público nacional de salud, parte del supuesto que los venezolanos hemos olvidado que  la Constitución Nacional prevé, en uno de sus artículos, el 84 para ser más precisos, que el Estado venezolano creará, ejercerá la rectoría y gestionará un Sistema Público Nacional de Salud (SPNS), de carácter intersectorial, descentralizado y participativo, integrado al sistema de seguridad social. Este  SPNS no solo no ha sido creado, sino que a pesar que en el Plan de Desarrollo Económico Social (PDES) 2001-2007 entre sus objetivos se señala que este Sistema se desarrollará con las características definidas en la Constitución y con el agregado de ser único e intersectorial. Nada de ello ocurrió en ese período.

Tampoco ha ocurrido durante el lapso comprendido entre el 2007 hasta el presente, período correspondiente al PDES que finalizará en el 2013, a pesar que el Plan Nacional de Salud, elaborado de acuerdo con  él,  indica que una de sus políticas es consolidar la red única de servicios del Sistema Público Nacional de Salud. Durante los últimos cinco años hemos sido testigos tanto del incumplimiento de una promesa que como oferta engañosa se enarbola ahora nuevamente, como de un retroceso- a pesar de ser violatorio de la constitución nacional-, del carácter intersectorial, descentralizado y participativo, integrado al Sistema de Seguridad Social (SSS) del SPNS. Con el agravante que la integración que se promueve no es al SSS sino a Barrio Adentro.

En definitiva, al finalizar los 14 años de este gobierno en lugar de tener un SPNS lo que tenemos es la puesta en marcha de un conjunto de redes desarticuladas, segmentadas y fragmentadas, entre las que se destacan, de una parte, la conformada- en las entidades federales a las cuales el Ministerio de Sanidad y Asistencia Social le transfirió los servicios de salud-, por los establecimientos de atención médica, de otra, por los establecimientos que continuaron bajo la adscripción de este ministerio, ahora bajo el nombre del Poder Popular para la Salud, a las que se sumaron los adscritos nuevamente a este ente como consecuencia del proceso recentralizador ocurrido a partir del 2007.

Al elaborar esta meta “Aumentar en un 100% la cobertura poblacional de atención médica integral, en Atención Primaria con Barrio Adentro I y II, y Atención Especializada con Barrio Adentro III y IV”,  confunden es su redacción el concepto de Atención Primaria de Salud, con el de Primer Nivel de Atención. Obviamente quien la redactó no recuerda o no conoce el concepto de APS, (Alma Ata, 1978) como estrategia de salud y no como nivel de atención de un sistema. La redacción de la meta, (se supone para cumplir en los próximos 6 años) es incompleta, no parte de una cifra actual, expresada en números absolutos, por ejemplo.

El porcentaje de consultas médicas atendidas por Barrio Adentro en octubre de 2005 a nivel nacional era  17% (promedio nacional) y luego de avanzar con Barrio Adentro II, en 2007 ascendió a 24 %. Muy pocos estados alcanzaron las coberturas planificadas. En 2009,  la reducción del financiamiento de Barrio Adentro, llevó al cierre de 50 % de los consultorios populares y las coberturas de Barrio Adentro I y II se redujeron significativamente.

Reducir la mortalidad materna en 37,3 por cada 100.000 nacidos vivos: Esta meta también está mal redactada. Si es en un plazo de 6 años, para 2019, la cifra alcanzada sería más de 3 veces la meta del Milenio, compromiso que debía alcanzarse en 2015 de 14,73 muertes maternas por cada 100.000 nacidos vivos registrados (significaba reducir en ? partes la cifra del año 1990).  Este planteamiento en forma de meta, admite explícitamente que la meta no se está cumpliendo ni se cumplirá y que las cifras oficiales están subestimadas o maquilladas.

Cálculos con cifras oficiales extraídas del Anuario de Mortalidad de 2009, indican que la razón de mortalidad materna para ese año fue de 77,4 por cada 100.000 nvr, cifra que refleja 33 años de retroceso, y la tendencia del indicador ha sido creciente, especialmente en los últimos 5 años. La escasa cobertura del sistema paralelo Barrio Adentro, y de la Misión Niño Jesús reflejan un estruendoso fracaso de la política de salud de atención de la salud materno-infantil. Barrio Adentro atendió en 8 años cerca de 8000 partos. Cada año en Venezuela se producen cerca de 600.000 partos. La Misión Niño Jesús, no alcanzó una cobertura de 6 % del total de los partos anuales en cada uno de sus dos primeros años.
Reducir la mortalidad en niños menores de 5 años a 11,7 por cada 1.000 nacidos vivos: Nuevamente los errores en la formulación de la meta. Si es a 6 años, 2019, entonces la cifra a alcanzar es  36% mayor que la prevista para el año 2015,  de 8,6 por cada 1000 nvr con lo que se está admitiendo el fracaso en alcanzar la meta del milenio (reducir  la mitad las muertes infantiles ocurridas en 1990 para el año 2015) y este retraso en alcanzarla meta no permitirá hacerlo siquiera 4 años después, en 2019.

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